Abogada argentina regresa al país tras dos meses retenida en Brasil por una denuncia que podría cambiar su vida
Después de más de 60 días retenida en Río de Janeiro, una abogada argentina finalmente puso pie en suelo nacional. ¿Qué tuvo que hacer para salir de Brasil y qué le espera ahora que está de vuelta?
Agostina Páez, una abogada argentina, finalmente pudo reunirse con su familia en Buenos Aires después de más de dos meses de retención en Brasil por una causa de injuria racial. Su regreso, que se concretó este miércoles, marca el fin de un calvario judicial que aún no termina, ya que ahora deberá esperar en Argentina la resolución final de un caso que podría derivar en una condena de dos años.
La joven, oriunda de Santiago del Estero, viajó desde Río de Janeiro acompañada por su equipo legal, incluida su defensora Carla Junqueira. El arribo al Aeroparque Jorge Newbery ocurrió alrededor de las 19:20, poniendo punto final a una odisea que comenzó a mediados de enero.
¿Cómo logró salir de Brasil?
La justicia brasileña otorgó un hábeas corpus que le permitió abandonar el país y aguardar el veredicto en suelo argentino. Para ello, Páez debió abonar una fianza de 20.000 dólares, transferencia que concretó el martes luego de que se aceptara el recurso presentado por su defensa.
En las horas previas a su partida, la abogada compartió en Instagram una fotografía junto a Junqueira con la frase: “Ahora sí nos volvemos”, reflejando su alivio. También difundió una imagen con el vicecónsul argentino en Río de Janeiro, Maximiliano Alaniz Rodríguez, a quien agradeció el apoyo durante todo el proceso.
Por su parte, Junqueira publicó una foto desde el avión en compañía de Páez, acompañada del mensaje: “Rescue mission successfully concluded (Misión de rescate concluida con éxito)”.
¿De qué se la acusa y cuál podría ser su condena?
El proceso judicial comenzó cuando Páez fue denunciada por injuria racial en un bar de Ipanema, Río de Janeiro, la madrugada del 14 de enero. La figura penal contempla penas de dos a cinco años de prisión.
En la última audiencia, el tribunal unificó los cargos y la acusación pidió una condena de dos años, la mínima prevista. La defensa solicitó que Páez pudiera regresar a Argentina para cumplir tareas comunitarias desde Santiago del Estero, pedido que fue avalado tanto por la querella como por la fiscalía.
Ahora, la jueza de la causa debe decidir si homologa el acuerdo alcanzado. De hacerlo, podría traducirse en una condena de dos años con cumplimiento de medidas alternativas, como trabajos comunitarios, cursos obligatorios o el pago de una multa.
¿Cómo vivió estos meses en Brasil?
En su último contacto con la prensa, Páez reconoció estar arrepentida por su conducta. “No soy discriminadora ni racista, no tuve la intención de ofender. He reaccionado mal a unos gestos obscenos. Pedí perdón y lo haría un millón de veces más”, afirmó.
La abogada también reveló las precauciones extremas que tomaba al salir a la calle, debido a las amenazas que recibía a diario por redes sociales. “Para lo único que salía era para ir al mercado, para comprarme comida y volvía. Salía toda tapada. Me pedía un auto, que ya me daba miedo porque aparece mi nombre, me bajaba en el mercado, volvía a subir, y volvía a entrar al edificio. Toda tapada, camuflada e intentaba hablar portugués para que no sospechen de que era yo”, relató a A24.
Agregó: “Para mí salir era toda una experiencia y vivía paranoica. No veo la hora de estar en Santiago del Estero”.
¿Qué sigue ahora?
Mientras tanto, Páez cuenta con permiso para permanecer en Argentina a la espera del veredicto, que podría conocerse en un plazo de 15 a 20 días. Durante este período, solo deberá respetar las restricciones que eventualmente disponga la justicia argentina en el marco de la cooperación internacional.
