Abogado y su suegra vendieron dos veces lo mismo: el agujero negro de $40 millones que dejó helados a los compradores
¿Cómo lograron vender dos veces la misma propiedad y un auto sin que nadie se diera cuenta? Los detalles de la operación que dejó un agujero de $40 millones y una investigación que apunta a una organización delictiva.
Una estafa cercana a los $40.000.000 es atribuida a un abogado y a su suegra, empleada judicial, sospechosos de vender dos veces una finca y un automóvil, en el ocaso del año 2025.
Los acusados son Santiago Iván Lastra y Felipa Noemí Mansilla. Según fuentes judiciales, el letrado fue imputado por presunta “estafa por desbaratamiento de derechos acordados y estelionato”, en perjuicio de dos damnificados, todo en concurso real.
En tanto, Mansilla también fue imputada por presunto “desbaratamiento de derechos”, tras su intervención en la certificación de documentación vinculada a las operaciones investigadas, de acuerdo con los cargos endilgados por la fiscal Luján González Garay e instructor Tomás Bravo Cruz.
¿Cómo se desató el escándalo?
Según la denuncia y actuaciones de la Fiscalía, todo hizo eclosión el 18 de diciembre del 2025. Lastra habría vendido una finca y un automóvil Volkswagen Polo Track por $20.000.000. La operación contó con certificación de firmas e intervención de Registro de la Propiedad y de Catastro.
Aquellas operaciones también incluyeron a su suegra, Felipa Noemí Mansilla. Ambos, rubricaron con sus firmas la operación.
La sorpresa que nadie esperaba
En forma sorpresiva, el 30 del mismo mes, los dos protagonistas habrían vendido la finca y el auto a un tercero también por $20.000.000. Un global de $40.000.000. En síntesis, Lastra habría refrendado las dos ventas de la finca y su suegra, firmó los 08 del auto.
Al advertir la doble venta, el abogado Lucas Cabañas denunció a Lastra y acompañó la presentación con una batería de medidas. Durante una semana, las partes batallaron por los medios y hasta ensayaron una tregua que no prosperó, ya que Lastra no habría ofrecido salida alguna a su “agujero negro” económico.
¿Qué pasó con la investigación?
Con un ascendente tire y afloje de los protagonistas, tres meses después de la incipiente investigación, la fiscal Luján González Garay imputó el viernes a los dos sospechosos que fueron representados por los abogados Luis Barraza y Gilberto Perduca.
En principio, Lastra intentó hacerse cargo del reproche legal, pero ante la contundencia de la acusación, y por consejo de la defensa, los dos imputados escucharon los cargos y se abstuvieron de declarar.
¿Hay más implicados en esta trama?
El abogado Lucas Cabañas ya se habría constituido como querellante en esta causa y el lunes venidero ampliaría la denuncia y pediría medidas sobre la propiedad. Esta vez, solicitaría también investigar la actuación de varios intermediarios y a un socio de Lastra.
“Sobran las pruebas contra él. Se trata de una organización delictiva que opera de esta forma y tengo conocimiento que sobre el nuevo sospechoso pesan denuncian penales por estafas con materiales de construcción”, enfatizó Cabañas.
En efecto, los voceros consignaron que las maniobras de Lastra y de Mansilla no fueron solitarias sino que habrían sido posibilitadas por amigos que en trámite express habrían permitido que la finca y el coche tuvieran “papeles” relativamente nuevos.
La incógnita es cómo harán los dos imputados para afrontar las demandas: cada una reclama más de $20.000.000. Las vías son penales, pero también civiles, añadieron los investigadores.