Abogados de Salta exigen cambios en el régimen previsional y ponen en jaque a la Caja
Un grupo de abogados de Salta plantó bandera en la Caja de Seguridad Social: quieren reformar un sistema previsional que consideran viejo y que les impide jubilarse sin dejar de trabajar. ¿Qué dijo la presidenta? Los detalles de un reclamo que promete dar que hablar.
Un grupo de abogados autoconvocados se plantó ante las autoridades de la Caja de Seguridad Social para Abogados de Salta con un reclamo concreto: reformar un sistema previsional que consideran anacrónico. En la sede de Sarmiento y General Güemes, profesionales de distintas generaciones pusieron sobre la mesa temas que tocan el bolsillo y el futuro de toda la matrícula.
La reunión, que se extendió por varias horas, sirvió para visibilizar inquietudes que venían madurando: la edad jubilatoria, el esquema de aportes, el monto de los haberes y la posibilidad de jubilarse sin tener que colgar la matrícula. Este último punto se convirtió en el eje del debate, ya que la normativa actual obliga a cancelar la matrícula para acceder al beneficio, algo que muchos consideran un castigo para quienes aún quieren seguir activos.
¿Por qué reclaman los abogados?
Alberto Raymundo Sosa, con 57 años de ejercicio, fue uno de los voceros del grupo. “En primer lugar, la ley de jubilaciones es una ley antigua y no se adapta a las actuales necesidades”, disparó. Para Sosa, la discusión no es solo de los veteranos: los jóvenes también deben prestar atención, porque el sistema que se defina hoy será el que los alcance mañana.
Gerardo González, de 70 años y 33 de profesión, resumió el sentir de muchos: “Mi planteamiento es justamente poder jubilarme y seguir ejerciendo la profesión”. Elizabeth Nieva, con más de 35 años de carrera, fue por más y reveló que ya hay legisladores ofreciéndose a presentar proyectos, aunque el grupo prefirió primero agotar la instancia ante la Caja.
La respuesta de la Caja
Julia Toyos, presidenta de la Caja, no se sorprendió con el reclamo. Aseguró que la institución ya venía trabajando en una reforma y que coincide en que la legislación es antigua. Entre los puntos a estudiar, mencionó la edad jubilatoria, las incompatibilidades y también situaciones familiares que hoy no están contempladas. “Estamos viendo cuál sería la proyección económica”, explicó María Luisa Bravo, del Consejo, dejando en claro que cualquier cambio debe ser cuidadosamente evaluado.
La palabra técnica la puso Rita Palacios, quien exigió un estudio actuarial antes de tocar nada. “No se trata de eliminar derechos, sino de actualizar la norma sin afectar el patrimonio de la institución”, aclaró. La sustentabilidad del sistema es el gran fantasma que sobrevuela cualquier discusión.
Datos que preocupan
Toyos aportó números que dimensionan el desafío: cuando asumió, el haber jubilatorio rondaba los 600 mil pesos; hoy se acerca a los 1,4 millones. Además, se matriculan unos 40 abogados por mes, un dato que no puede ignorarse al proyectar el futuro.
La reforma, de todos modos, no será un camino de una sola estación. Toyos fue clara: cualquier modificación deberá pasar por la Asamblea de la Caja, el órgano soberano. Y si no se logra una reforma integral, se avanzará de manera gradual.
La próxima reunión abierta ya tiene fecha: miércoles 9 de septiembre a las 18 horas. Mientras tanto, las partes acordaron seguir trabajando juntas. La pelota está en cancha de la Caja, pero la presión de los abogados no va a aflojar.