Abonizio llega a Roldán a inventar una canción con el público: qué hay que llevar
¿Qué canción puede nacer de una tarde en Roldán? Abonizio arma el domingo su laboratorio abierto y ya avisó qué conviene llevar para sumarse a la composición.
El cantautor rosarino Adrián Abonizio desembarca este domingo en Roldán con su Laboratorio de Canciones, una propuesta que ya viene recorriendo la provincia con el respaldo del Ministerio de Cultura de Santa Fe. La cita es a las 14 en la Casa de la Cultura local.
No se trata de un recital más. El encuentro está pensado como un espacio de creación colectiva abierto a toda la comunidad, sin importar el nivel previo: pueden sumarse músicos con formación y también quienes nunca compusieron nada en su vida.
Componer en vivo, entre todos
Durante la jornada, Abonizio compartirá herramientas para escribir letras y música, y se pondrá a componer en vivo junto a los participantes. La meta es concreta: que del taller salga al menos una canción gestada entre todos los presentes.
La idea, según detalló el propio cantautor, es que en cada lugar que visita quede una canción que identifique a quienes estuvieron ahí. El disparador puede ser el paisaje, la cultura del lugar, una anécdota o la historia de la ciudad.
Un referente de la Trova Rosarina
Abonizio es autor de piezas emblemáticas del repertorio popular argentino, como «El Témpano», «Dios y el Diablo en el taller» y «Mirta, de regreso». Referente de la Trova Rosarina, también ganó el Premio Gardel por su disco «Tangolpeando».
Para él, la creación tiene que ver con probar y arriesgar. "Todo arte es un experimento, y como todo experimento uno confía que puede salir bien, pero no por eso hay que quedarse con el primer resultado", explicó.
Qué llevar al encuentro
El músico recomendó a quienes asistan que lleven un cuaderno o elementos para tomar apuntes y así participar de la experiencia. La propuesta invita a sumarse con ganas de escribir y de aportar ideas, más que con conocimientos técnicos.
El Laboratorio de Canciones llega a Roldán este domingo 8 de noviembre, desde las 14, en la Casa de la Cultura. Una oportunidad para ver de cerca cómo trabaja uno de los nombres más importantes de la música rosarina y, de paso, dejar la propia huella en una canción colectiva.