Abra Pampa: 457 vecinos con plomo en sangre esperan una firma que no llega
Llevan 20 años de litigio, tienen los análisis de laboratorio que certifican plomo en sangre y ya presentaron el pedido de audiencia. Lo único que falta es una firma: la del juez Otaola. Qué dicen los vecinos que conviven con el pasivo ambiental de Metal Huasi.
Un grupo de damnificados por el pasivo ambiental que dejó la ex fundidora Metal Huasi se movilizó frente a Tribunales para reclamarle al juez Federico Otaola que estampe la firma en el fallo final. La causa arrastra 20 años de litigio y reúne a 457 personas que esperan un resarcimiento.
La ex planta, radicada en Abra Pampa, dejó una huella tóxica que sigue afectando a quienes viven en las inmediaciones. Los manifestantes se presentaron en el despacho del magistrado para ingresar un pedido formal de audiencia.
Análisis que confirman plomo en sangre
El grupo querellante está patrocinado por el abogado Riad Quintar. Según explicaron los vecinos, todos los representados cuentan con estudios de laboratorio realizados en la provincia de Buenos Aires que certificaron niveles elevados de plomo en sangre.
Esteban Morales vive a una cuadra y media del predio donde funcionaba la fundidora. Su testimonio describe el deterioro cotidiano: "Actualmente estoy experimentando un dolor en los huesos, una pérdida progresiva de la memoria, de la vista y del oído. En la mañana me levanto y no puedo doblar los dedos y es por el plomo".
El hombre también apuntó a las generaciones que vienen: "Sabemos que el plomo se mete en las articulaciones y nos causa dolor. Nos informamos y sabemos que somos propensos a contraer enfermedades graves. Esto que pedimos es para las próximas generaciones".
La remediación que no alcanzó
Lorena Mendoza vive pegada al terreno que ocupó la fundidora y que hoy funciona como anfiteatro. Su denuncia apunta a que las tareas de descontaminación del suelo fueron insuficientes y que el químico sigue presente en la trama urbana.
"La remediación se hizo pero no como se debía hacer, la contaminación continúa. Yo vivo al lado de la ex fundidora y puedo ver cómo cuando llueve la ropa cae y se quema, el asfalto se deteriora, las piedras se desarman y los cordones cuneta toman un color amarillento", relató.
Un pedido que incluye a los que ya no están
Los representantes de la comitiva confirmaron que dejaron asentada la solicitud de audiencia ante el juez. El cierre de su reclamo tiene un costado que excede a los presentes: "Queremos pedir justicia por aquellas personas que también ya no están con nosotros y que fallecieron esperando una respuesta".