Abre la feria que sostiene a una familia con un papá que pasó mes y medio en terapia
Hay una feria este viernes en Paraná, pero lo que se vende tiene un destino que pocos imaginan: una familia con un papá que pasó mes y medio en terapia y un joven que necesita pañales especiales. Qué se puede encontrar y cómo ayudar.
Este viernes 6 de noviembre, de 16 a 19, el Grupo Esperanza Solidaria vuelve a abrir su feria en Garrigó 1148, Paraná, frente a la escuela San Joaquín. Lo que se recauda tiene un destino concreto: pañales e insumos para personas que atraviesan problemas de salud y situaciones económicas delicadas.
La fecha depende del clima. Si llueve, la jornada se corre al miércoles 11 o al viernes 13, según la disponibilidad de las voluntarias, contó a Diario UNO Norma Mayorá, una de las referentes del grupo.
Detrás de cada prenda y cada objeto hay una chance de ayudar. La feria americana es la principal herramienta que este espacio de voluntariado tiene para reunir recursos y sostener una red de acompañamiento que funciona todo el año.
Qué se puede encontrar y para qué sirve
Habrá ropa, calzado, carteras, bijouterie, libros, plantas y otros artículos a precios accesibles. "Con eso nosotros podemos comprar lo que necesitamos, como pañales o algún insumo que necesita una persona. Por lo general ayudamos a personas que están pasando algún problema de salud, que tienen alguna patología, y entonces con las ferias tratamos mínimamente de ayudar", explicó Norma.
La ayuda no es ocasional. Acompañan a familias que necesitan pañales especiales, elementos de higiene y materiales indispensables para seguir un tratamiento o atravesar una recuperación después de una internación. También asisten a personas que, aun con derecho a cobertura, deben esperar para acceder a los insumos.
Uno de los casos que mencionó Norma es el de Rodrigo, un joven que requiere pañales especiales y cuya familia pasa por una situación económica muy delicada. Su papá estuvo internado un mes y medio en terapia intensiva y el grupo procura acompañarlos con lo que necesitan. También colaboran con jóvenes de 16 años con parálisis cerebral, para quienes reúnen pañales planos de adulto, un insumo que reciben de manera periódica porque la cantidad disponible no siempre alcanza.
El seguimiento de estos casos excede la recaudación: requiere contactos, gestiones y presencia constante durante tratamientos complejos.
También para instituciones
Además de las ayudas individuales, Esperanza Solidaria colabora con entidades. Norma mencionó al hogar Casa Lázaro, al que acercaron elementos de higiene. Y lo que no reúne condiciones para la feria no se descarta: se dona. "Lo que nosotros vemos que no es para la feria no lo ponemos, lo donamos. Tenemos dos o tres instituciones a las que les donamos", señaló.
De la escuela a la feria: tres años de regreso
La historia del grupo nació en el ámbito educativo. Norma, que fue docente, recordó que la iniciativa comenzó junto a Liliana Reina en la escuela Lomas del Mirador, donde ambas juntaban ropa para chicos que la necesitaban. La idea era continuar con ese compromiso después de jubilarse, y con el tiempo se sumaron otras docentes y personas de distintas profesiones, muchas ya jubiladas.
Las ferias se volvieron centrales, pero detrás hay un trabajo previo que demanda tiempo: recibir donaciones, revisar cada elemento, clasificar la ropa por temporada, separar lo que se vende de lo que se dona, poner precios y preparar la apertura. "Es un trabajito de hormiga que se ve el día de la feria", describió Norma.
Las voluntarias no son muchas y algunas atraviesan problemas de salud, así que sostener la actividad exige organizarse y repartir tareas según las posibilidades de cada una. Norma reconoció que pensó en dejar, sobre todo cuando faltaban manos, y que circunstancias personales difíciles la llevaron a interrumpir temporalmente el grupo. En octubre se cumplieron tres años desde que retomaron las ferias.
Ropa para fin de año y cómo colaborar
Para esta edición hay prendas en muy buen estado, vestidos para fiestas, camisas, camisolas y una importante cantidad de talles grandes, incluidos XL y XXL. También zapatos de hombre, sandalias, carteras, bijouterie nueva, libros, plantas y hasta un cochecito para bebé.
Norma destacó la calidad de lo que reciben: "La gente nos dona cosas muy lindas, en muy buenas condiciones". Pidió que las prendas lleguen limpias y en condiciones de uso, porque revisar y clasificar lo que no se puede aprovechar consume un tiempo que no siempre tienen.
Con los actos de colación y las celebraciones de fin de año en el horizonte, desde el grupo invitan a buscar ropa y calzado a precios económicos. También se podrá pagar por transferencia.
Quienes quieran sumar donaciones pueden acercar ropa en buen estado y pañales para adultos, sobre todo pañales planos, uno de los elementos que más necesitan para seguir asistiendo a los jóvenes que acompañan.
"Nosotros damos un poquito, un granito de arena a lo que las personas necesitan. Eso es lo que está a nuestro alcance", resumió Norma. Las próximas fechas y actividades se publican en Facebook, en la página Grupo Esperanza Solidaria.