Abren las puertas de su casa para criar a un bebé que no es suyo: "Somos profesionales del amor"
¿Qué se necesita para recibir en casa a un bebé que no es propio y criarlo sabiendo que algún día se va? Una pareja de Entre Ríos cuenta cómo es la experiencia que ya cambió su vida y la de toda su familia.
En Entre Ríos hay un programa que busca que los bebés no crezcan en instituciones. Se llama Familias de Abrigo y depende del COPNAF. Victoria Ferreyra y Fabio Deganutti se sumaron y contaron su experiencia a Elonce.
"La idea es que esos niños, en lugar de estar en instituciones, puedan estar en el amparo de una familia, crecer con amor y, bueno, ir guiándolos hasta que tengan su familia", explicó Victoria.
Un hogar de tránsito para los primeros años
El programa está pensado para niños y niñas de entre 0 y 2 años que atraviesan situaciones complejas. Mientras se define si vuelven con su familia de origen o si entran en un proceso de adoptabilidad, pueden vivir temporalmente con una familia de abrigo.
Victoria remarcó que el cuidado es transitorio y que quienes se inscriben deben tenerlo claro desde el principio: "Uno entiende cuando se inscribe en este programa que somos un puente, que esto es transitorio".
Para ella, el desafío es no perder de vista a quién se está cuidando: "Hay que pensar en ellos". La familia debe dar afecto y acompañamiento como si fuera un hijo, pero sabiendo que el vínculo puede terminar.
"Dije 'sí, dale, vamos'"
Fabio contó que fue Victoria quien le acercó la propuesta y que la respuesta fue inmediata: "La charlamos y fue casi instantáneo. Dije 'sí, dale, vamos'".
La decisión involucró a toda la familia. Hijos, hermanos, tíos, primos y abuelas se sumaron al círculo de acompañamiento. Según Fabio, la llegada del niño generó emociones diversas y llevó a muchos familiares a interiorizarse sobre adoptabilidad y procesos judiciales.
"No somos profesionales, pero sí somos profesionales del amor", definió Fabio sobre el rol que asumieron. Para él, las familias de abrigo no reemplazan a las instituciones: las complementan.
Victoria, por su parte, contó que siempre tuvo la inquietud de adoptar y que la posibilidad de dar amor a un niño que lo necesita fue determinante: "Hay muchos niños que lo necesitan y supongo que yo tengo mucho amor para dar también".
Ambos coincidieron en que la experiencia tiene un fuerte impacto emocional, pero también deja aprendizaje. "No es tan difícil, es tomar la decisión, dar el primer paso y después todo se va dando. Es hermoso", sostuvo Victoria.
Una decisión solidaria, sin remuneración
La familia aclaró que no hay un pago por cumplir este rol, aunque el COPNAF brinda una ayuda. "Uno toma la decisión desde el corazón, no hay un interés monetario", remarcó Victoria.
Quienes quieran conocer más sobre el programa Familias de Abrigo pueden comunicarse al WhatsApp 3435350003 o consultar los canales oficiales del COPNAF. La propuesta busca sumar familias dispuestas a ser ese puente temporal para que un niño crezca acompañado en una etapa clave de su vida.