Absolvieron a los policías que habían condenado por la muerte de Facundo Ferreira: los detalles que pesaron
Doce balas, once de plomo y una de goma, y dos policías que habían sido condenados a 20 y 15 años. La Corte Suprema de Tucumán acaba de revocar ese fallo y ordenó su libertad inmediata.
La Corte Suprema de Tucumán dejó sin efecto la condena que pesaba sobre Mauro Díaz Cáceres y Nicolás González Montes de Oca, los dos policías que habían sido sentenciados por la muerte de Facundo Ferreira, el nene de 12 años que recibió un disparo en la cabeza durante una persecución policial en marzo de 2018. El máximo tribunal provincial ordenó su libertad inmediata.
El fallo, firmado el 8 de octubre de 2026 por los jueces Daniel Leiva, Antonio Estofán y Fabián Fradejas, revocó la sentencia de la Cámara Penal Conclusional que en septiembre de 2023 había condenado a Díaz Cáceres a 20 años de prisión y a Montes de Oca a 15, por homicidio simple en calidad de coautores.
El hecho ocurrió en la madrugada del 8 de marzo de 2018, en la zona de la avenida Avellaneda y el pasaje Río de Janeiro, en San Miguel de Tucumán. Ferreira viajaba como acompañante en una motocicleta conducida por Juan Almendrado cuando ambos quedaron involucrados en una persecución policial a un grupo de motociclistas.
Qué argumentó la Corte para absolver a los policías
El tribunal consideró que la sentencia de la Cámara debía ser revocada por deficiencias en la valoración de las pruebas y por no haber examinado de manera integral la posibilidad de que los policías hubieran actuado bajo una causa de justificación.
En ese sentido, la Corte cuestionó que la responsabilidad penal se hubiera determinado a partir de un análisis parcial de los elementos probatorios. Además, hizo énfasis en la legítima defensa y el cumplimiento del deber como ejes que la instancia anterior no habría agotado.
El debate incluyó la secuencia de los disparos, las pericias balísticas y la posibilidad de que los motociclistas hubieran utilizado un arma calibre 22. La Cámara había concluido que Ferreira y Almendrado no portaban armas ni dispararon contra los policías, y que los agentes iniciaron el fuego contra el grupo.
Qué resolvió el máximo tribunal provincial
En concreto, los jueces absolvieron a los dos policías por el homicidio de Facundo Ferreira y rechazaron la demanda civil contra los agentes y el Gobierno de Tucumán, por lo que quedó sin efecto la indemnización de $4.535.000 más intereses que se había fijado en 2023.
También declararon abstractos los recursos de la fiscalía y la querella, que habían solicitado una condena más grave —homicidio agravado por el abuso de la función policial, con prisión perpetua—, al perder vigencia la sentencia que cuestionaban. Y dispusieron la inmediata libertad de ambos policías, siempre que no estuvieran sujetos a otra medida restrictiva dictada por una autoridad judicial.
La sentencia había sido apelada por las defensas, la fiscalía, la querella y la representación legal del Gobierno provincial. Mientras los policías reclamaron su absolución, la fiscalía y la querella pidieron una condena más severa.
La denuncia del CELS por violencia policial
El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) catalogó la muerte de Ferreira como un caso de violencia policial. En su web, el organismo recopila las principales aristas del episodio y señala que los policías dispararon doce balas: 11 de plomo y una de goma.
"La versión policial apuntó contra los chicos. Quisieron instalar que estaban armados y que los agentes se defendieron de una agresión sin saber que eran niños. Los efectivos fueron liberados el mismo día del crimen", advirtió el CELS.
Según el reporte, que cita a la investigación judicial, los policías demoraron en ayudar al chico moribundo: "El asesinato ocurrió a la 1.23 de la madrugada pero tardaron en llevarlo al Hospital Padilla y recién a las 4.30 avisaron a la familia. En la guardia del hospital entró como si hubiese sufrido un accidente de tránsito".
"Los resultados toxicológicos de los efectivos confirmaron que uno de los policías había consumido cocaína y marihuana. Nicolás Montes de Oca y Mario Díaz Cáceres quedaron imputados por 'homicidio agravado'; en octubre de 2018 el juez Facundo Maggio ordenó la detención de Montes de Oca. El policía de 24 años había sido aprehendido a fines de septiembre acusado de robarle a una mujer", señalaron.