Absolvieron a Virginia Mercado: la Justicia consideró que no encubrió al asesino de Paulina Lebbos
La Justicia absolvió a Virginia Mercado, la amiga de Paulina Lebbos, tras considerar que no hubo pruebas de encubrimiento. ¿Qué pasó con el caso que conmocionó a Tucumán?
La Justicia de Tucumán absolvió a Virginia Mercado, la mejor amiga de Paulina Lebbos, al considerar que no encubrió a los asesinos de la joven. La fiscal Marta Jerez pidió el sobreseimiento al no hallar pruebas suficientes.
El fallo, dado a conocer este lunes por el juez Eduardo Romero Lascano, puso fin a una acusación que se sostenía sobre nueve puntos imputados a Mercado, quien acompañó a Lebbos en la madrugada del 26 de febrero de 2006, cuando fue vista con vida por última vez.
La fiscalía no encontró elementos para sostener que las contradicciones de la imputada constituyeran un delito de encubrimiento. La defensa, a cargo de Elías Abi Cheble, pidió lo mismo y el magistrado coincidió.
La resolución se conoció en un clima de tensión que marcó todo el proceso. En una audiencia previa, el propio Romero Lascano abandonó el estrado furioso por los planteos de nulidad de la defensa, que cuestionaban el juicio en ausencia de Mercado, radicada en Salta por un tratamiento contra un cáncer avanzado.
El caso, que conmocionó a Tucumán, había tenido condenas en 2018 para Eduardo Di Lella, Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, entre otros. Pero la acusación contra Mercado siempre fue considerada frágil.
¿Qué dijo Virginia Mercado?
Antes de la sentencia, Mercado rompió el silencio y aseguró: “Quiero que todos sepan que siempre dije la verdad. Siempre conté lo que yo sabía. Nunca me negué a declarar”. También relató el hostigamiento que sufrió: “Desde que ocurrió el hecho, yo y mi familia fuimos hostigados por la prensa. Dejé de estudiar. Quedé con depresión postraumática”.
Y agregó: “Todos estos 20 años siempre dije la verdad. Todo este tiempo estuve pendiente de que me llamaran. Al señor Alberto (Lebbos) siempre le tuve aprecio. Yo quiero que se haga justicia. Paulina no era sólo mi compañera. Era mi amiga. Yo no soy culpable de nada”.
La Justicia le dio la razón, pero la absolución deja un sabor amargo en una causa que sigue sin respuestas definitivas. El expediente, a dos décadas del crimen, acumula fojas, nulidades y absoluciones, pero no logra esclarecer el caso que marcó a la provincia.