Absolvieron al cirujano plástico acusado de la muerte de una paciente: el juez aplicó el beneficio de la duda
El cirujano plástico Damián Bifarello fue absuelto de la muerte de una paciente tras una liposucción en 2018. ¿Qué argumentos llevaron al juez a aplicar el beneficio de la duda?
El cirujano plástico Damián Bifarello fue absuelto de la causa que lo investigaba por la muerte de una paciente operada en su clínica en 2018. El Tribunal de Juicio, integrado por el juez Facundo Becerra, fundamentó su decisión en el estricto beneficio de la duda tras la acusación por homicidio culposo. La fiscalía había solicitado tres años de prisión condicional y 10 años de inhabilitación, pero todo fue desestimado.
El magistrado rechazó la acusación del fiscal Walter Jurado, quien apuntaba a Bifarello, defendido por el abogado Carlos Varela, como responsable de la muerte de Nanci Basualdo por negligencia e imprudencia. El proceso judicial demoró casi ocho años: Basualdo falleció el 11 de diciembre de 2018, dos semanas después de ser intervenida en la clínica del cirujano, ubicada en Mendoza al 2000, en el centro de Rosario.
¿Qué ocurrió durante la cirugía?
El 27 de noviembre de 2018, Bifarello programó una liposucción para Nanci Basualdo, de 46 años. Dos semanas más tarde, la mujer murió en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria víctima de una falla multiorgánica originada en la clínica estética. Según la investigación, Bifarello estaba asociado con Soledad G., quien no poseía matrícula habilitante para ejercer como cirujana.
Para el fiscal Jurado, el accionar de Bifarello fue “negligente e imprudente, además violó el deber de cuidado, ocasionando la muerte de la víctima por una falla multiorgánica por shock séptico secundario a infección severa de partes blandas (fascitis necrotizante)”. En la autopsia se constató la presencia de un fómite (objeto inanimado contaminado) en la pared abdominal: un algodón.
Los detalles de la acusación
La fiscalía sostuvo que Bifarello delegó en su personal auxiliar facultades inherentes a su profesión, realizó la intervención sin auxiliares médicos ni anestesiólogo, y no prestó la debida atención durante el procedimiento, lo que derivó en una infección postoperatoria. Sin embargo, tras la exposición de Jurado, el juez decidió absolverlo.