Abusó de los hijos de su pareja durante años: la Justicia tomó una decisión que lo cambia todo
La Justicia de San Juan condenó a un hombre por abusar de los dos hijos de su pareja en una casa de Rawson. Lo que resolvieron con una pena anterior que tenía en suspenso terminó cambiando por completo el castigo final.
Un hombre identificado como J.J.A. fue condenado por unanimidad a 8 años de prisión de cumplimiento efectivo por abusar sexualmente de los dos hijos de su pareja, ambos menores de edad al momento de los hechos. La pena, sin embargo, no terminó ahí: los jueces revocaron una condena anterior en suspenso y unificaron ambas causas, elevando el castigo final a 11 años de cárcel.
El fallo se conoció al cierre del juicio oral y público, donde la fiscal Valentina Bucciarelli, acompañada por ayudantes fiscales, sostuvo la acusación. Según la Fiscalía, el debate dejó acreditado que el imputado cometió delitos contra la integridad sexual de los dos hermanos, que hoy tienen 15 y 11 años.
Los abusos en la casa de Rawson
Los ataques ocurrieron en el domicilio del acusado, ubicado en el departamento Rawson. En el caso de la adolescente, quedó probado que el hombre abusó de ella en 2023, cuando la nena tenía 11 años, y que además la besó en reiteradas oportunidades.
Respecto de su hermano menor, los abusos se repitieron cuando el chico tenía 7 años y visitaba la casa a la hora de la siesta. De acuerdo con la Fiscalía, el imputado aprovechaba esos momentos para atacarlo.
Qué resolvió el Tribunal
Los jueces declararon a J.J.A. autor de abuso sexual simple reiterado en perjuicio de la adolescente, en concurso real con abuso sexual gravemente ultrajante en perjuicio de su hermano. Por esos delitos le impusieron 8 años de prisión efectiva en el Servicio Penitenciario Provincial.
En cambio, el Tribunal lo absolvió del delito de promoción de la corrupción agravada en perjuicio de la joven.
Además, los magistrados revocaron la condicionalidad de una pena previa de 3 años de prisión en suspenso, dictada en otro legajo de la UFI ANIVI, y unificaron ambas causas en una pena única de 11 años de prisión.
Por último, dispusieron mantener la prisión preventiva hasta que la sentencia quede firme, ya que todavía puede ser apelada.