Abusó de su nieta de 11 años: la denuncia que destapó todo vino de la escuela
¿Qué dijo el juez sobre las secuelas que hoy sufre la nena?
Un hombre de 74 años fue condenado a 10 años de prisión por abusar sexualmente de su nieta, que tenía 11 años al momento de los hechos. La sentencia fue dictada por el juez de audiencia de juicio de General Pico, Federico Pellegrino, quien lo declaró autor material y penalmente responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal, agravado por el vínculo y por la convivencia con una menor de 18 años, en dos hechos que ocurrieron en concurso real.
El debate se desarrolló los días 13, 14 y 18 de agosto. En representación del Ministerio Público Fiscal intervino el fiscal Francisco Trucco; la defensa del imputado estuvo a cargo del letrado particular Mariano Gualpa, mientras que los abogados Lautaro Carrica y Nicolás Groppa Sanchez patrocinaron al querellante particular.
Según quedó probado en el juicio, los abusos se produjeron en reiteradas ocasiones entre principios de 2020 y fines de 2021, sin que se pudiera precisar la fecha exacta de cada episodio. La denuncia se originó cuando la niña le contó lo que le pasaba a su maestra, quien a su vez informó al Centro de Ayuda Escolar (CAE) y a la madre de la víctima.
Durante los alegatos, tanto el fiscal como el representante de la querella pidieron una pena de 12 años de prisión, mientras que la defensa solicitó la absolución.
Los fundamentos del fallo
En su sentencia, el juez Pellegrino destacó las dificultades propias de este tipo de causas, donde los hechos suelen ocurrir en la intimidad y sin testigos. Señaló que, en este caso, el agresor tenía acceso directo a la víctima por el vínculo familiar y la confianza que eso genera, y que las víctimas menores enfrentan obstáculos adicionales para comprender el significado de lo vivido.
El magistrado consideró que la culpabilidad del imputado quedó “debidamente acreditada” y que las objeciones de la defensa no lograron generar una duda razonable sobre los hechos ni sobre la participación del acusado.
Agravantes y atenuantes
Para fijar la pena, Pellegrino valoró como atenuantes la falta de antecedentes condenatorios del imputado, su edad avanzada, su dedicación al trabajo y su nivel sociocultural. Como agravantes, ponderó la gravedad de los hechos y el aprovechamiento de la vulnerabilidad de la víctima, que no solo estaba dada por su corta edad sino también por dificultades cognitivas y retraso madurativo que el imputado no podía ignorar.
También tuvo en cuenta las secuelas del abuso, que se mantienen en la actualidad y se manifiestan en un cuadro de estrés postraumático que padece la niña.