Aceleró para escapar de la Policía Ciclística, pero al verse sin salida entregó lo que escondía
El auto venía por Mendoza y al llegar a 9 de Julio el conductor aceleró para no detenerse. Minutos después, sin escapatoria, él mismo puso sobre la mesa lo que llevaba escondido entre sus cosas.
Dos jóvenes de 23 y 24 años quedaron a disposición de la Justicia Federal después de una huida que duró pocos metros en pleno centro de la Capital. La detención se produjo en Entre Ríos y 9 de Julio, cuando intentaron esquivar un control de la Policía Ciclística y terminaron entregando la droga que llevaban entre sus cosas.
El operativo arrancó cuando los uniformados buscaron identificar a los ocupantes de un Ford Fiesta que avanzaba por calle Mendoza hacia el sur. Al llegar a la esquina con 9 de Julio y recibir la orden de detenerse, el conductor pisó el acelerador de golpe y se lanzó a la fuga. La persecución fue corta: a los pocos metros el vehículo quedó interceptado.
Del nerviosismo a la confesión
Ya con el auto detenido, la situación se puso tensa. El conductor, de apellido Cerdera, mostró una actitud errática y hostil frente a los policías. Pero cuando se dio cuenta de que no tenía salida junto a su acompañante, Navarro, cambió de postura: reconoció que llevaba drogas entre sus pertenencias y se las entregó a los efectivos por voluntad propia.
Esa confesión obligó a sumar al personal de Drogas Ilegales al procedimiento. Las pruebas de campo confirmaron lo que había dentro del combo: 9 gramos de ketamina, una piedra de éxtasis de un gramo, 20 gramos de marihuana y una bolsa con sustancia vegetal de fuerte aroma.
Todo lo secuestrado y los dos detenidos quedaron bajo la órbita de la Unidad Fiscal Federal San Juan, que ahora deberá definir los pasos procesales del caso.