Acoso y armas: apartaron preventivamente al juez de San Isidro y se acerca el jury
El camarista Ernesto García Maañón fue suspendido de forma preventiva mientras avanza el jury. Su secretaria lo denunció por acoso sexual y laboral, y aportó más de 150 audios.
El Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados bonaerense resolvió apartar preventivamente a Ernesto García Maañón, el camarista de San Isidro denunciado por su secretaria por acoso sexual y laboral. La medida, anticipada por TN, deja al magistrado a un paso del jury que podría definir su destitución.
La Secretaría Permanente del organismo, a cargo de Ulises Giménez, realizó una audiencia para tratar la suspensión del juez, miembro de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de San Isidro. El pedido de juicio político fue impulsado por el procurador general bonaerense, Julio Conte Grand, quien consideró que la gravedad de los hechos imputados resulta incompatible con su permanencia en la magistratura.
Qué se decidió en la audiencia
Además del apartamiento preventivo, se conformó la nómina de conjueces que integrarán el tribunal de enjuiciamiento, presidido por el titular de la Corte bonaerense, Sergio Torres. Por la Cámara de Diputados y el Senado intervendrán los legisladores Diego Raúl Garciarena, Gustavo Sergio Cuervo, Juan José Esper Zamar, Florencia Arietto y Natalia Miriam Blanco. La representación de los abogados estará a cargo de los doctores Jorge Alberto Ludovico (Mercedes), Beatriz Domingorena y Marcela Alejandra Wambold (Quilmes), Iván Roberto Ponce Martínez (Morón) y Lisandro Daniel Benito (Junín).
Si el jurado confirma la suspensión en la audiencia del 26 de agosto, el magistrado quedará separado de su puesto con efecto inmediato y a un paso del jury que definirá su destitución. García Maañón había presentado su renuncia para intentar frenar el avance del proceso, pero el trámite siguió su curso.
La denuncia y las pruebas
El expediente penal cobró fuerza a partir del testimonio de G.S., la auxiliar letrada del juzgado, que denunció un acoso sistemático. La víctima aportó más de 150 audios y mensajes, y en una ampliación de su declaración relató un episodio violento: aseguró que el magistrado le pasó el caño de una pistola cerca del rostro para intimidarla. Esa acusación motivó un allanamiento en el chalet del camarista, donde la policía incautó un arsenal con armas semiautomáticas Glock que guardaba en una caja fuerte.
Los chats y audios incorporados a la causa exponen el tenor de los mensajes. En una conversación de WhatsApp del 25 de febrero, el juez le escribió: “Cuidá tu cuerpo y salud, que te eleva la autoestima. Consejo, look para los juramentos (y para que me envidien): pelo suelto y el traje negro escotado con mini que llevaste el martes pasado”. En otra ocasión le dijo: “Con que cenemos juntos me basta. Por mí podés venir desnuda jaja…”.
En uno de los audios, de más de ocho minutos, el juez se autodefine como “cazador” y dice que le gusta “la presa difícil y la mujer que no es sumisa”. También hay mensajes donde menciona nombramientos pasados en el Poder Judicial, lo que sugiere que los ascensos de la empleada estaban condicionados a sus requerimientos personales.
G.S. relató que tras enviarle un mensaje con la frase “NO ESTOY DISPONIBLE NI FÍSICA NI EMOCIONALMENTE”, el trato del juez cambió por completo: pasó de una “mecánica encantadora a una violenta”, con órdenes contradictorias, maltratos y humillaciones. La llamaba “bocona” y la descalificaba.
También consta que, cuando la víctima le contó que una persona desconocida la había fotografiado frente a su casa, el juez no se sorprendió y le ofreció contactarla con su custodio para conseguirle un arma: “Estás cuidada. No te preocupes. Si aparece otra vez, lo va a pasar mal. Igual te voy a entrenar en tiro”, dijo.


