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Puja, internas y un último round por los precios congelados

La Secretaría de Comercio convocó a otro encuentro con las empresas

Será el lunes y se definirá allí el listado de productos que no podrán aumentar hasta fin de año. El Gobierno aclaró que si no cumplen, aplicarán la Ley de Abastecimiento. El lobby para sacar productos y las contra ofertas rechazadas

El secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, convocó a los grandes fabricantes de alimentos, bebidas y productos de limpieza a una nueva reunión el próximo lunes, en la que a priori se definirá la cantidad de productos a congelar hasta fines de año. El llamado al sector privado ocurre un día después de que el titular de la Coordinadora de Productores de Alimentos (Copal), Daniel Funes de Rioja, le comunicara al funcionario la idea de mandarle una contrapropuesta al listado de 1247 productos que Comercio presentó con el objetivo de sostener sin aumentos durante 90 días y con retroactividad al 1 de octubre. 

En este escenario, Feletti aclaró que de no acordar, habrá sanciones. «Yo espero cerrar este acuerdo y ponerlo operativo el lunes, si no aplicaremos las leyes. Quiero evitar eso», afirmó en diálogo con Radio AM 750. Se refería a la Ley de Abastecimiento (20.680), sancionada en 1974, once días antes del fallecimiento de Juan Domingo Perón, y luego modificada en 2014. La norma prevé sanciones de 500 a 10 millones de pesos para aquellos que «eleven artificial o injustificadamente los precios en forma que no responda proporcionalmente a los aumentos de los costos, u obtuvieren ganancias abusivas» y, entre otros puntos, a los que acopien o no entreguen mercaderías sin justificación real. 

Naturalmente, más allá de que el Gobierno aclaró que no volverá atrás con el deseo de congelar una canasta amplia, se abrió en las últimas horas una batalla silenciosa de los productores de alimentos por lograr que la canasta de precios fijos sea menor en volúmen. En paralelo, los supermercados, que apoyan el congelamiento, se preocupan por dejar en claro que sin el abastecimiento de los proveedores, el programa es inaplicable. 

Según supo Página I12 de fuentes privadas, hubo este viernes un cruce de propuestas, con una osada y ya descartada: mantener la canasta de Precios Cuidados (670 productos) sin aumento en todo el año, evitando aplicar las subas ya autorizadas. En paralelo, toda aquella empresa que desee sumarse al programa con más productos, será en base a posiciones individuales. «Una cosa es negociar algo lógico, otra acortar la canasta a la mitad», confiaron fuentes oficiales, quienes aseguraron que el diálogo está abierto. En este contexto, el fin de semana seguirán intercambiando listas para llegar al lunes no a una reunión de trabajo, sino a cerrar un pacto para ponerlo operativo en breve. El Gobierno no quiere demorar más en este contexto de precios muy volátiles. 

La posición de los privados es arriesgada, sobre todo luego de haberse tomado una foto con los funcionarios apoyando la iniciativa. Pero en la Copal hay diferencias fuertes sobre cómo proceder. Los que llevan la batuta de la rebelión con la lista son, entre otros, Ledesma y Molinos Río de la Plata, que tienen mayoría de productos de primera necesidad. La rama más política de la entidad asegura que no es el momento de una confrontación. Porque entienden, sobre todo, que en esta ocasión el Gobierno Nacional no impuso un congelamiento por las malas sino que trata de instrumentar un acuerdo de consenso. Además, algunos entienden que el tema inflacionario en Argentina es tan delicado que hasta el Presidente Alberto Fernández dejó un mensaje en el Coloquio de IDEA sobre la necesidad de evitar abusos de precios. 

Si bien es cierto que el listado incluye desprolijidades muy marcadas y tiene incluidos productos que no son ni cerca de primera necesidad (como whisky premium, champagne y hasta cremas caras), la presión empresaria no es para correr esos bienes, sino los de mayor rotación. 

Las ganancias y la pelea de fondo

La canasta de 1247 productos a congelar que el Gobierno pretende aplicar con retroactividad al 1 de octubre, generó una rebelión empresaria que se explica en el factor de los márgenes de ganancia. Este diario accedió a datos que muestran que esos 1200 productos son, en grandes superficies comerciales, sólo una parte ínfima en unidades. En los grandes hiper, hay un universo total de entre 20 mil y 25 mil precios. Y en los comercios más chicos, unos 1000 precios totales. 

El problema es, entonces, el peso específico de esa canasta de 1200 en las ventas totales. Fuentes privadas estimaron que esos productos representan un 20 por ciento o más de la facturación. Es un número alto, dado que otros planes, como Precios Cuidados, llegaron en su mejor momento a representar un 14 por ciento de la venta total. Los productores disputan al limite con el Gobierno porque esa canasta tiene productos a precios relativamente bajos y con mucha rotación. Es en ese segmento donde está la ganancia, no en productos suntuosos o más caros, como electrodomésticos. 

Asimismo, como el canal moderno (los grandes supermercados) están controlados e informan on line los avances de ventas y precios al Gobierno, los productores no quieren perder el poder de remarcación por fuera, en el canal tradicional. Es que en almacenes, locales de cercanía y supermercados chinos, los controles de precios son un colador. Lo evidencia, incluso, la estadística. El último informe de la consultora Scentia, que trabaja con cifras del sector global, muestra que los aumentos de precios fuera de los super derrumbaron la venta y la aumentaron en las grandes superficies comerciales, monitoreadas para que no haya subas. El canal tradicional es la manera que los fabricantes encontraron para saltar el cerco de los controles de precios y recomponer renta: allí, los precios de productos iguales son hasta un 30 por ciento más caros que en los super. 

Esa remarcación es la que se vería afectada. Y es el corazón de los márgenes de ganancia. Algunos datos: en los supermercados, el márgen por producto es de 25 por ciento promedio, pero luego de costos, la renta es del 1 por ciento hoy. No es una rareza, el negocio del retail en el mundo se mueve más por volúmen que por precio. Hoy, la renta global del retail está en 1,8 o 2. En el mejor momento de Argentina, en 20155, llegó a ser de 1,5. En la industria, en tanto, es un poco más alta, pero como en el canal moderno está controlada, la recomposición se hace aumentando los precios por fuera para incrementar el ingreso neto. 

Fuente: pagina12.com.ar

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