Adeudan uno o dos meses de impuestos y les traban toda la empresa: el reclamo de las PyMEs misioneras
Martín Halty, coordinador de ENAC en Misiones, revela que una deuda de apenas un par de meses de IVA puede desencadenar un embargo que trabe cheques, cierre financiamiento y hunda a una empresa que ya lucha por sobrevivir. ¿Qué solución propone para frenar esta situación?
La crisis de las pequeñas y medianas empresas en Misiones ya no se explica solo por la caída de las ventas. A la retracción del consumo, la pérdida de poder adquisitivo y las asimetrías con Paraguay y Brasil se suma un problema que, según advierten desde el sector, puede acelerar aún más el deterioro financiero de los negocios: los embargos de cuentas por deudas fiscales de apenas uno o dos meses.
El planteo lo formuló Martín Halty, empresario y coordinador de la Asociación de Empresarios y Empresarias Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC) en Misiones, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones. Allí sostuvo que la presión de los organismos recaudadores está complicando el funcionamiento cotidiano de empresas que ya llegan con escaso margen de maniobra.
¿Qué implica un embargo por deuda corta?
Según explicó, conoce casos de empresarios que adeudan uno o dos períodos de IVA o de cargas sociales y reciben embargos sobre sus cuentas. El problema, señaló, no se limita a la inmovilización de fondos: una medida de ese tipo también puede trabar cheques, cerrar canales de financiamiento y terminar profundizando la crisis de una firma que ya venía trabajando con ventas deprimidas.
Por eso, Halty consideró que una de las primeras medidas que podría adoptar el Gobierno nacional para aliviar a las PyMEs sería flexibilizar los embargos fiscales en situaciones de atraso breve. Algo que, a su criterio, podría instrumentarse de manera inmediata y sin costo fiscal directo.
“No está siendo considerado con la situación que atraviesan los empresarios”, cuestionó, al remarcar que una deuda de apenas uno o dos meses puede convertirse rápidamente en un obstáculo para continuar operando.
El consumo sigue cayendo
El reclamo aparece en un escenario donde, según el diagnóstico de ENAC, la actividad no encuentra piso. Halty afirmó que la caída del consumo se sigue profundizando y citó como referencia los datos de julio, cuando alimentos, bebidas y consumo masivo registraron una baja intermensual del 3,6% y una caída del 2,5% frente al mismo mes del año anterior. A nivel nacional, ubicó el retroceso acumulado en torno al 3%.
En Misiones, en cambio, sostuvo que las caídas rondan el 10% en consumo masivo, una diferencia que atribuyó a la combinación entre menor poder de compra y pérdida de competitividad frente a los países vecinos.
También señaló que el deterioro empieza a reflejarse con claridad en la recaudación de impuestos directamente vinculados con la actividad económica, como el IVA y el impuesto a los débitos y créditos. Según afirmó, en agosto la recaudación interanual de IVA cayó alrededor de 6%, lo que para el empresario anticipa que el mes habría profundizado la tendencia negativa observada previamente.
Frontera, impuestos y precios
Para Halty, Misiones enfrenta un escenario particularmente complejo por su condición fronteriza. La diferencia de precios con Paraguay y Brasil, explicó, continúa desviando consumo hacia los países vecinos, mientras las empresas locales deben sostener una estructura impositiva que, a su entender, les impide competir en igualdad de condiciones.
Como ejemplo, aseguró que el IVA argentino duplica al de Encarnación y agregó que también pesan Ganancias e Ingresos Brutos. Sin embargo, marcó una diferencia respecto de otras crisis fronterizas: según contó, comerciantes paraguayos le manifestaron que en ese país también empiezan a sentir el impacto de la retracción argentina.
La explicación está en el cambio del comportamiento de los compradores. Halty señaló que los argentinos ya no cruzan masivamente para adquirir televisores, celulares o aires acondicionados como en otros momentos de tipo de cambio muy favorable. Ahora, dijo, van a buscar “lo justo y necesario”, principalmente aquello que permite estirar el presupuesto mensual.
Aun así, las diferencias persisten. En el caso del combustible, indicó que la brecha llegó a ser de casi 500 pesos y actualmente ronda los 250, una reducción que vinculó con el aumento de precios registrado en Paraguay. También aseguró que todavía se mantiene una diferencia apreciable en alimentos, bebidas sin alcohol y otros productos de consumo cotidiano.
Una ley de emergencia que no avanza
En paralelo, la esperada Ley de Emergencia PyME continúa sin avances. Halty afirmó que la iniciativa ni siquiera consiguió dictamen y describió el tratamiento como completamente trabado.
Frente a esa falta de respuestas legislativas, insistió en que la Nación tiene otras herramientas disponibles para evitar que más empresas lleguen al cierre. Además de revisar los embargos, planteó la necesidad de reactivar la obra pública y recomponer salarios, dos variables que, según explicó, tendrían impacto directo sobre la demanda interna.
En ese sentido, citó datos sobre poder adquisitivo y sostuvo que el salario registrado acumula una caída del 8,2% desde noviembre si se lo compara con el IPC actual. Según su cálculo, si se utilizara la metodología de una canasta con mayor ponderación de servicios, la pérdida llegaría al 12,9%.
Dentro de ese promedio, afirmó que el salario estatal habría retrocedido alrededor del 20%, el privado un 8,5% y el estatal nacional cerca del 40%. Para el empresario, una recomposición salarial de los empleados nacionales tendría un efecto especialmente rápido en ciudades como Posadas, donde existe una presencia importante de trabajadores vinculados al Estado nacional.
“Orden a toda costa”
Halty cuestionó además el rumbo macroeconómico del Gobierno y sostuvo que se está priorizando el superávit por encima de la actividad económica. Si bien reconoció la existencia de superávit primario, calificó el resultado como insuficiente para revertir el deterioro del mercado interno y consideró que la política de “orden a toda costa” termina impactando sobre las ventas y la supervivencia de las empresas.
Según su análisis, el consumo masivo y la actividad económica continúan cayendo mes tras mes porque no existe una recuperación suficiente de los ingresos que permita recomponer la demanda.
Cierres y pérdida de empleo
También trazó un panorama severo sobre cierres de empresas y empleo registrado. Afirmó que desde el inicio del Gobierno de Javier Milei habrían cerrado aproximadamente 3.000 PyMEs en Misiones y que se habrían perdido cerca de “13 mil puestos de trabajo registrados”, de los cuales alrededor de 10.000 corresponderían a la construcción.
Se trata de cifras aportadas por el propio coordinador de la ENAC y que utilizó para sostener que Misiones estaría siendo afectada con mayor intensidad que el promedio nacional. A nivel país, mencionó una pérdida cercana a los 300.000 trabajadores registrados y vinculó el deterioro misionero con la particular exposición de la provincia a las condiciones de Brasil y Paraguay.
Entre los sectores más perjudicados enumeró supermercados, construcción, industria yerbatera e industria maderera.
El dólar y la competitividad de Misiones
Otro de los ejes del diagnóstico estuvo puesto en el tipo de cambio. Halty consideró que el nivel actual del dólar oficial resulta perjudicial para Misiones porque obliga a las empresas locales a competir con Brasil y Paraguay mientras mantienen prácticamente intacta su carga impositiva.
Según sostuvo, la posibilidad del Gobierno nacional de sostener ese esquema está vinculada con el flujo de divisas proveniente de Vaca Muerta, el gas, el petróleo y la minería. Sin embargo, lo que puede resultar funcional para otros sectores de la economía nacional, remarcó, no necesariamente beneficia a una provincia de frontera.
Además, consideró poco probable que exista un cambio brusco antes de las elecciones. A medida que se acerca el calendario electoral, opinó, disminuyen las posibilidades de que el Gobierno permita una corrección significativa del tipo de cambio. Halty aclaró que no necesariamente plantea una devaluación convencional, sino una mayor libertad para que el valor del dólar responda a las condiciones del mercado.
También distinguió entre las posibilidades de las personas físicas y las empresas. Señaló que, mientras la compra de dólares está liberada para consumidores finales, las firmas siguen encontrando restricciones para determinadas operaciones, como ahorro o pago de deudas. En ese marco, planteó que una mayor acumulación de reservas por parte del Gobierno podría haber permitido un tipo de cambio algo más alto y, con ello, una mejora relativa de la competitividad de Misiones.
Beneficios para grandes inversiones, pero no para las PyMEs instaladas
El coordinador de ENAC también cuestionó que las empresas ya radicadas no hayan recibido alivios equivalentes a los beneficios previstos para grandes inversiones. Según explicó, los principales incentivos impositivos están concentrados en proyectos nuevos alcanzados por el RIGI, mientras que las fábricas, comercios e industrias que ya funcionan continúan operando con prácticamente la misma carga tributaria. “No nos bajaron nada”, resumió.
A su entender, tampoco la reforma laboral produjo beneficios concretos para las pymes instaladas ni se avanzó con una reforma impositiva que alivie sus costos. Por eso, el diagnóstico que trazó para los próximos meses fue poco alentador.
Halty afirmó que cada vez existe menos expectativa de una recuperación cercana porque el Gobierno mantiene sin modificaciones su enfoque macroeconómico y, mientras esa estrategia continúe, las empresas misioneras seguirán enfrentando simultáneamente menos ventas, menor competitividad y mayores dificultades financieras.
En ese escenario, el pedido para revisar los embargos aparece como una medida inmediata para evitar que un atraso fiscal breve termine convirtiéndose en el golpe definitivo para una PyME que ya opera al límite.