Adiós a los escapes ruidosos: Sarmiento anuncia multas millonarias y destrucción de caños modificados
¿Cansado del estruendo de los escapes libres? Sarmiento aprobó una ordenanza que promete multas de hasta 100 JUS y la destrucción de los caños adulterados. Enterate cómo serán los operativos y qué tenés que saber para no perder tu vehículo.
El departamento de Sarmiento declaró la guerra al ruido. Una nueva ordenanza municipal habilita a los inspectores a secuestrar vehículos, aplicar multas que pueden superar los 100 JUS y destruir públicamente los escapes adulterados. La medida busca poner fin a un reclamo histórico de los vecinos.
¿Qué dice la nueva normativa?
La Ordenanza N° 2348/26, aprobada por el Concejo Deliberante, prohíbe de manera tajante la circulación de autos, motos, cuatriciclos y trikes que utilicen escapes libres, desmontados o alterados para potenciar el sonido del motor. La medida alcanza a todo el ejido departamental y no distingue horarios.
Según confirmaron las autoridades comunales, los operativos de tránsito serán conjuntos con la policía y se realizarán en distintos puntos estratégicos. Cuando detecten una infracción, el rodado será retenido en el acto y el conductor deberá afrontar consecuencias económicas severas.
Multas que duelen: ¿cuánto hay que pagar?
Las sanciones económicas se calculan en unidades JUS del Código de Faltas de la provincia y aumentan de forma progresiva según la cantidad de reincidencias. Por una primera falta, el propietario deberá abonar entre 10 y 25 JUS, y además perderá el escape, que será destruido.
Si la infracción se repite, la multa trepa de 25 a 50 JUS, y el vehículo quedará retenido por un mínimo de cinco días. Pero el castigo más duro llega con las faltas sucesivas: allí las sanciones van de 50 a 100 JUS, y el secuestro del rodado se extiende por diez días hábiles, incluso después de que el propietario regularice la situación.
¿Qué pasará con los escapes secuestrados?
Los inspectores municipales, en colaboración con la policía, llevarán adelante controles rigurosos en las calles. Una vez detectada la infracción, el vehículo será secuestrado de inmediato. Para recuperarlo, el dueño deberá pagar la multa correspondiente y someterse a la inspección técnica.
Pero hay un detalle que ningún conductor querrá escuchar: los caños de escape modificados serán decomisados sin posibilidad de devolución y destruidos o compactados en actos públicos. Así lo confirmaron las autoridades, que buscan que la medida tenga un efecto disuasorio real.
La decisión responde a los reiterados reclamos de los vecinos por los ruidos molestos que se registran especialmente durante la noche. Ahora, Sarmiento apuesta a la tolerancia cero contra la contaminación sonora, con una normativa que promete ser contundente.