Adiós a los monoblocks de Acería: la Provincia completó una histórica demolición y reubicó a 101 familias
¿Qué pasó con las 101 familias que vivían en los monoblocks? La Provincia terminó de demoler los edificios y ya tiene la respuesta.
El Gobierno de Santa Fe puso en marcha este martes la demolición de los últimos seis monoblocks del barrio Acería, en el norte de la ciudad, que presentaban graves deterioros estructurales y condiciones inseguras para sus habitantes. Con esta intervención, se cierra una etapa clave de un plan de recuperación urbana que comenzó en 2016 y demandó una inversión superior a los $8.800 millones.
Los edificios estaban ubicados en la manzana delimitada por las calles Azcuénaga, Cafferata, Viñas y Roca. El gobernador Maximiliano Pullaro supervisó las tareas acompañado por autoridades provinciales y municipales, entre ellas el intendente Juan Pablo Poletti.
Qué pasó con las familias que vivían allí
Antes de avanzar con las demoliciones, la Provincia relocalizó a las familias que ocupaban esos inmuebles. En esta última etapa se construyeron y adjudicaron 74 nuevas viviendas dentro del barrio, y otras familias accedieron a créditos para la compra asistida de unidades en distintos puntos de la ciudad.
En total, 101 familias recibieron una solución habitacional. La mayoría se mudó a las nuevas casas levantadas en Acería, mientras que el resto optó por alternativas en otros sectores. Así, la demolición permitió liberar un espacio que durante años estuvo ocupado por estructuras en mal estado y dio inicio a una nueva etapa para la zona.
Las obras que acompañaron la transformación
La intervención no se limitó a la construcción de viviendas. Incluyó también obras de agua potable, cloacas, luz eléctrica y alumbrado público, además de mejoras en la circulación y el entorno urbano. Entre los trabajos realizados se destaca la ejecución de dos cuadras de la calle Cafferata en hormigón.
La inversión total de la Provincia en el proceso de transformación de Acería superó los $8.800 millones, según informaron fuentes oficiales.
Las voces de los funcionarios
El gobernador Pullaro destacó la decisión de completar un proyecto iniciado en gestiones anteriores. "Entendimos que el plan de infraestructura que se había comenzado había que terminarlo", afirmó. Además, vinculó la infraestructura urbana con la seguridad y la integración social, y señaló: "Esta es una muestra más de trabajar al lado de la gente".
El mandatario también aseguró que Santa Fe es "la única provincia que está haciendo obra pública" y sostuvo que la reducción de los gastos estatales permitió avanzar con distintas intervenciones. "Demostramos que cuando no se roba, la plata alcanza", expresó, y destacó que "en los últimos días entregamos 500 viviendas en toda la provincia".
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, explicó que los edificios demolidos estaban en condiciones "deplorables, inseguras e insalubres", lo que hacía inviable su recuperación. La relocalización de las familias, dijo, permitió reemplazar esas estructuras por nuevas unidades y dotar al sector de servicios esenciales.
El intendente Poletti resaltó el impacto de la medida en la vida de los vecinos: "Hoy esas familias van a empezar un nuevo sueño en estas nuevas viviendas, nuevas unidades habitacionales que lo que hacen es renovar sueños para familias", manifestó.
El senador por el departamento La Capital, Julio Paco Garibaldi, valoró la continuidad del proyecto: "Pensar en grande y pensar en la gente, continuando un proceso sin desconocer lo que venía antes", afirmó.
Con la demolición de estos seis monoblocks, Acería deja atrás una etapa marcada por el deterioro y abre paso a nuevas viviendas e infraestructura para las familias del barrio.