Adiós a un ícono del rock: el triste final del baterista de Los Piojos
El mundo de la música está conmocionado. El baterista de una de las bandas más emblemáticas del rock argentino falleció de manera repentina. ¿Cuál fue el emotivo mensaje que dejó su compañera de banda y qué detalles se conocen sobre sus últimos días?
El mundo del rock argentino está de luto. Daniel Buira, el histórico baterista y fundador de Los Piojos, falleció este sábado a los 54 años. El músico sufrió una emergencia médica en una de las sedes de su escuela de percusión, donde debió ser asistido por el SAME tras presentar dificultades para respirar.
La noticia conmocionó a la escena musical y a los miles de seguidores de la banda. Buira, nacido en Villa Bosch el 26 de septiembre de 1971, era una pieza fundamental en la historia del grupo, al que había regresado con fuerza en 2024 después de haberlo dejado en el año 2000.
El emotivo adiós de una compañera de ruta
Uno de los primeros mensajes de despedida llegó desde dentro de la formación. Luli Bass, la bajista de Los Piojos, compartió un sentido recuerdo en sus redes sociales.
“¡Qué lindo haber compartido la música con vos, Dani querido! Siempre con tu estilo tan musical y propio. Y siempre con una sonrisa, disfrutando lo que hacías. Qué tristeza que ya no estés”, escribió en una historia de Instagram junto a una foto donde también aparece Andrés Ciro Martínez.
El resto de los integrantes de Los Piojos aún no se habían pronunciado al cierre de esta edición. Sin embargo, en las redes, los fans comenzaron a inundar los perfiles de la banda con mensajes de condolencia y recuerdos del baterista.
Un regreso triunfal y los últimos escenarios
El retorno de Buira a la banda fue uno de los momentos más celebrados por los seguidores en los últimos años. El músico se reincorporó para revivir la esencia del grupo en una serie de presentaciones multitudinarias.
Formó parte de los históricos shows que Los Piojos ofrecieron en el estadio Monumental de River Plate durante 2025, marcando un reencuentro épico con el público. Su estilo inconfundible volvió a resonar en esos escenarios.
Al anunciar su vuelta, Buira había dejado un mensaje cargado de emoción y responsabilidad. “¡Hola a todos y todas! Cada uno es responsable de sus actos. Son muchos años de esperar este momento en mi vida personal”, comenzaba su publicación.
“Los Piojos son parte de mi vida, de todos los días de mi vida, y quiero darle a todo este público piojoso que tanto esperó toda mi composición, mi ritmo y mi estilo que tanto marcó la banda. Gracias”, concluía el texto que hoy se lee como una despedida.
Una vida dedicada a la percusión
La carrera de Daniel Buira trascendía ampliamente a Los Piojos. Era un percusionista respetado y un formador. Formaba parte de la reconocida escuela de percusión La Chilinga, donde transmitía su conocimiento.
Su talento lo llevó a colaborar como invitado con una variedad de artistas de la escena local. Compartió escenario y estudio con agrupaciones como Arbolito y solistas de la talla de Fabiana Cantilo y Vicentico.
Además, junto a un grupo de músicos amigos, había creado su propio proyecto personal llamado No Bailo. Este emprendimiento demostraba su pasión inquebrantable por crear y explorar nuevos ritmos hasta el final.
La noticia de su fallecimiento, ocurrido en el lugar donde enseñaba su arte, deja un vacío imborrable en el rock nacional y en el corazón de quienes lo admiraron.