Adiós a un maestro de la palabra: falleció Ernesto Cherquis Bialo, una leyenda del periodismo deportivo
Una leyenda de la crónica deportiva se apagó. ¿Cuál fue esa definición sobre Maradona que lo inmortalizó y conmovió al mundo del fútbol? Los detalles de la despedida y el legado de una pluma irrepetible.
El periodismo argentino está de luto. Ernesto Cherquis Bialo, una de las plumas más trascendentes de la crónica deportiva, murió a los 85 años tras una dura lucha contra una leucemia. Su partida, ocurrida en una clínica porteña, conmovió al mundo del deporte y la comunicación, dejando un vacío imposible de llenar.
El maestro falleció este viernes por la noche, rodeado de su familia y seres queridos. La enfermedad se había despertado luego de que el periodista atravesara una neumonía bilateral, por la cual había sido internado a finales de 2025.
Su trayectoria, marcada por una prosa única y un conocimiento profundo, lo convirtió en una referencia ineludible. La noticia de su muerte generó una inmediata ola de condolencias y homenajes desde todos los rincones del ambiente.
Un sanlorencismo apasionado
Entre las primeras reacciones, se destacó la de su club del corazón. San Lorenzo le dedicó un sentido mensaje en sus redes sociales, recordando su doble condición de hincha y socio.
“Hincha y socio de San Lorenzo, gigante del periodismo, hombre del fútbol y el boxeo, despedimos con tremendo dolor a Ernesto Cherquis Bialo”, publicó la entidad de Boedo.
El club acompañó a sus familiares y resaltó “sus crónicas de inspiración sin igual, su sanlorencismo apasionado y tantas charlas futboleras -y de la vida- que vamos a extrañar por siempre. ¡Gracias por tanto, maestro!“.
La definición magistral que quedó para la historia
La genialidad de Cherquis Bialo para capturar la esencia de las figuras del deporte quedó plasmada en innumerables textos y entrevistas. Una de sus intervenciones más recordadas fue en el programa “Cada Noche” de la TV Pública.
Allí, en un ping pong de preguntas y respuestas con Marcelo Pasetti, sorprendió con una reflexión profunda y emotiva sobre Diego Maradona. Cuando le preguntaron por el Diez, él respondió con una pregunta retórica: “¿Cuál? ¿Usted cree que hay un Maradona?”.
Lo que siguió fue una descripción lúcida y multifacética que pocos podrían haber elaborado. “Yo creo que hay muchos. Hay, por lo menos, ocho o nueve Maradonas”, comenzó el periodista.
Procedió a enumerarlos: “Hay un Maradona que jugó al fútbol, hay un Maradona que alcanzó la celebridad. Hay un Maradona hijo, que murió cuando murieron sus padres. Hay un Maradona padre, que se reinventa cada día. Hay un Maradona amigo, que va recambiando amistades”.
Su análisis continuó abarcando todas las contradicciones: “Hay un Maradona afectivo y un Maradona sublime. Hay un Maradona abyecto y un Maradona fenomenal. Hay un Maradona de frases inolvidables, y hay un Maradona cuyas frases es mejor no recordar”.
Cherquis Bialo cerró su concepto con una frase que se volvería célebre, condensando la complejidad del ídolo: “¡Es la suma de todo eso en un solo hombre! Un genio! ¡Una maravilla! Fiorito y Dubai. Barro y 7 estrellas. Canillas de oro y letrina. Maradona es el producto de todo eso…”.
Y, como remate final, agregó: “Y además, por las dudas que me haya olvidado de decírselo, el mejor jugador de fútbol argentino y el mejor de todas las épocas”.
Esa capacidad para ver más allá de la cancha, para entender al personaje en su totalidad humana, fue el sello de una carrera brillante. La partida de Ernesto Cherquis Bialo no es solo la pérdida de un periodista, sino el silencio de una voz que sabía contar, como nadie, las pasiones que mueven a la Argentina.