Adiós al efectivo: Península Valdés moderniza su acceso con pago electrónico
¿Cansado de las largas filas para entrar a Península Valdés? Desde septiembre, el pago con efectivo será cosa del pasado. Conocé cómo será el nuevo sistema que promete agilizar el acceso.
Los turistas que quieran visitar Península Valdés deberán olvidarse del efectivo. Desde septiembre, el Área Natural Protegida implementará un sistema de pago electrónico que promete agilizar el ingreso y reducir las largas filas en las casillas, especialmente en temporada alta.
La medida fue confirmada por el intendente de Puerto Pirámides, Jorge Perversi, en diálogo con Radio Chubut. Según explicó, la Administradora de Península Valdés avanza con esta nueva modalidad para mejorar la experiencia de los visitantes y optimizar el control de acceso.
¿Cómo funcionará el nuevo sistema?
A partir del 1 de septiembre, las casillas de ingreso dejarán de recibir dinero en efectivo. En su lugar, los visitantes podrán comprar su entrada anticipadamente a través de la web oficial de la Administradora o abonar con medios electrónicos directamente en el lugar.
Esta decisión busca eliminar las demoras que se generan al manipular billetes y monedas, un problema que se intensifica durante los fines de semana largos y las vacaciones, cuando el flujo de turistas se multiplica.
Conectividad y nueva barrera automática
Para garantizar el correcto funcionamiento del esquema, durante este año se trabajó en mejorar la conectividad a internet en la zona. Perversi destacó que este aspecto era fundamental para que los pagos electrónicos se procesen sin inconvenientes.
Además, se sumará una tercera barrera con lectura automática de patentes, destinada a residentes de Puerto Pirámides, vehículos oficiales y proveedores habituales. De esta manera, podrán ingresar sin detenerse en las casetas, lo que reducirá aún más los tiempos de espera.
Con estas mejoras, Península Valdés busca posicionarse como un destino más moderno y accesible, sin perder su esencia natural. La implementación del pago electrónico es solo el primer paso de un plan más amplio para optimizar la gestión del área protegida, una de las más importantes de la Patagonia argentina.
