La medida ya estaba definida a nivel nacional, pero la pregunta era quién la acataba en la provincia: ADIUNJu confirmó su adhesión y las aulas de la UNJu tienen fecha. Siete días de fuerza y tres reclamos que el Gobierno deberá responder.
Los docentes de las universidades nacionales de todo el país llevarán adelante un paro por siete días consecutivos, que se extenderá desde el jueves 12 hasta el miércoles 18 de noviembre de 2026, con reclamos salariales y por el presupuesto del sistema universitario público. En Jujuy, la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy (ADIUNJu) confirmó que se pliega a la medida.
La convocatoria nacional fue motorizada por CONADU, CONADU Histórica, la CTA Autónoma y otras organizaciones gremiales del sector, con alcance en las universidades públicas de todo el territorio argentino.
Los reclamos que sostienen la medida
El cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario aparece como uno de los ejes centrales del reclamo de los gremios.
A eso se suma la exigencia de que se abonen de forma inmediata las deudas salariales acumuladas con docentes universitarios y preuniversitarios.
El tercer punto fuerte es la discusión del presupuesto nacional para 2027: las organizaciones piden que contemple los recursos fijados por la Ley de Financiamiento Universitario y que asegure la continuidad de las universidades públicas.
Qué pasará en la UNJu
Con la adhesión confirmada por ADIUNJu, los docentes e investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy se sumarán a las jornadas de protesta entre el 12 y el 18 de noviembre.
La medida provincial se enmarca en el reclamo nacional por recomposición salarial, por el pago de los montos adeudados y por el cumplimiento de la normativa que regula el financiamiento del sistema universitario.
El alcance concreto en cada facultad y unidad académica quedará sujeto a la adhesión de los docentes y a las decisiones institucionales que se tomen en cada caso.
Siete días y un objetivo común
La protesta se extenderá sin interrupciones durante una semana completa y abarcará a las instituciones universitarias nacionales de todo el país.
Con la medida, los gremios buscan visibilizar la situación salarial de los trabajadores de la educación superior y exigir los recursos necesarios para garantizar el funcionamiento de las universidades públicas.