Adopción en Mendoza: cada vez menos familias se anotan, mientras 272 chicos esperan un hogar
Mientras más de 270 chicos esperan una familia en Mendoza, las inscripciones para adoptar no levantan. La directora del registro apunta a una "crisis epocal" de los adultos: miedo a lo incierto y renuncias que ya no se están dispuestos a hacer. ¿Qué está pasando con la adopción?
En Mendoza, la adopción atraviesa un momento delicado: mientras más de 270 chicos aguardan una familia, las inscripciones en el Registro Provincial de Adopción (RPA) vienen en caída. El fenómeno, que también se replica a nivel nacional, tiene a los especialistas buscando explicaciones en lo social, lo económico y lo cultural.
La licenciada María Fernanda Anastasi, psicóloga y directora del RPA, dialogó con Sitio Andino y confirmó la tendencia: "Lo que se ve, en una proyección que se viene marcando desde el 2024 a esta parte, es una baja en las inscripciones. Hay menos gente que se inscribe para adoptar. Venimos como en una caída que se va sosteniendo"
Las cifras que marcan la tendencia
Los números del organismo provincial muestran la fluctuación de los últimos años:
2023: 147 inscriptos. 2024: 170 (un leve repunte). 2025: 126, una marcada caída. 2026 (hasta ahora): 87 legajos completados. Aunque las proyecciones para este año sugieren que la cifra final superaría a la del 2025, el total de postulantes sigue lejos de las necesidades reales: 272 niños, niñas y adolescentes tienen sentencia firme de adoptabilidad y esperan por una familia.
Por qué cada vez menos adultos se animan a adoptar
No hay estudios oficiales que expliquen el descenso a nivel provincial y nacional —donde hoy apenas se contabilizan 1.107 personas o parejas inscriptas en todo el país—, pero los equipos técnicos locales observan condicionantes económicos, sociales y culturales.
Anastasi enmarcó el problema en lo que llama una "crisis epocal" del mundo adulto: "Hay ciertas cuestiones que tienen que ver con nosotros, los adultos. Podríamos decir que hay una crisis en la adultez porque todos tenemos mucho miedo a lo incierto, muchos temores a lo novedoso y buscamos todo el tiempo certezas".
A eso se suma una fuerte orientación hacia la productividad y los logros personales, en un contexto hiperindividualista. Los mandatos tradicionales sobre maternidad y paternidad perdieron peso: criar ya no se ve como la única vía de realización personal, algo que también se refleja en la caída global de la natalidad.
Para la especialista, esta nueva libertad de elección invita a pensar dos veces antes de asumir el compromiso. "Un hijo implica muchas renuncias", sostuvo. "Y por ahí, nosotros como adultos hoy no sé si estamos tan dispuestos a afrontar tantas renuncias. Frente al temor de perder tiempos o libertades individuales, muchos eligen no dar el paso, lo cual es totalmente válido, pero repercute directamente en la cantidad de legajos", agregó.
Qué implica estar inscripto y cuál es el desafío
Desde el RPA aclararon que las estadísticas no reflejan consultas informales, sino postulantes efectivos: estar inscripto significa haber presentado la documentación legal, completado las capacitaciones virtuales obligatorias y obtenido un número de legajo que acredita la aptitud para adoptar.
El desafío principal en Mendoza no pasa por trabas administrativas, sino por desmitificar los temores adultos y promover la adopción como la restitución de un derecho fundamental: el de todo niño a crecer en familia. Mientras las formas de vida mutan, el Registro Provincial mantiene sus puertas abiertas para acompañar a quienes decidan dar el paso.