Adopción en San Juan: el largo camino que recorre un menor antes de encontrar familia
La adopción de una nena de 11 años en San Juan abrió el debate: ¿qué rol juegan los jueces y los gabinetes técnicos? Los detalles que pocos conocen.
La convocatoria pública del Poder Judicial de San Juan para hallar una familia para una niña de 11 años destapó interrogantes sobre el sistema de adopciones. ¿Qué pasa antes de que un chico sea declarado en situación de adoptabilidad? La abogada especialista en Derecho de Familia, Belén Ybañez, lo explicó en Canal 13.
En el programa Compacto 13, la letrada aclaró que no hay respuestas automáticas y que cada caso es un mundo. “Hay que comprender que no todos los casos familiares son iguales. El proceso de investigación es particular para cada una”, señaló.
Una medida extrema, no la primera opción
Ybañez remarcó que el principio que guía todo es resguardar el bienestar del menor. Llegar a la adoptabilidad no es una decisión que se tome a la ligera: implica atravesar instancias judiciales y técnicas. “Llegar a una etapa de adoptabilidad es una medida excepcional. Hay un proceso y un gabinete técnico que analiza un montón de factores”, sostuvo.
La especialista fue contundente: “Un juez, lo último que quiere es sacar a un menor de su casa”. Por eso, antes de pensar en adopción, se buscan alternativas para garantizar un ambiente adecuado para el desarrollo del chico.
¿Pueden los padres recuperar a sus hijos?
Una duda frecuente es si los progenitores pueden revincularse con el menor tras la declaración de adoptabilidad. Ybañez explicó que eso debe ser evaluado por un gabinete técnico. “La revinculación siempre se tiene que hacer a través de un gabinete técnico que lo evalúe, si es conveniente o no tener esa revinculación con los progenitores. El principio fundamental es resguardar el bienestar del menor”, afirmó.
La profesional evitó hablar del caso puntual de la nena de 11 años por la privacidad que merece.
¿Qué opinan los chicos?
Otro punto clave es el lugar de la opinión de los menores. Desde los 10 años, tienen derecho a dar su consentimiento en procesos de adopción. “Por una adopción tiene que estar informado sí o sí, tiene que estar de acuerdo”, explicó Ybañez.
Si hay retraso madurativo u otra dificultad, debe existir un acompañamiento técnico para que el menor entienda y exprese su voluntad. “Tiene que haber un acompañamiento técnico. El Poder Judicial siempre cuenta con esas herramientas para llegar a que el menor interprete la situación en la que está”, indicó.
Cámara Gesell: solo en el fuero penal
La abogada aclaró que la Cámara Gesell se usa únicamente en el ámbito penal. En familia, intervienen gabinetes técnicos y psicológicos que hacen entrevistas y evaluaciones. En el caso de la niña, ese acompañamiento es fundamental para que pueda decir lo que piensa y siente.
La convocatoria en San Juan surgió tras agotar los registros habituales de adoptantes. La nena asiste a la escuela, le gusta dibujar, bailar y patinar, y tiene apoyo profesional. La búsqueda está abierta a personas solas, parejas o familias, con o sin hijos, que puedan darle contención y estabilidad.
Ybañez aclaró que anotarse en el Registro Único de Adoptantes no garantiza la selección. Habrá entrevistas y evaluaciones para avanzar hacia una guarda y, quizás, una adopción. La clave: el interés superior de la niña, no las expectativas de los adultos.