Adopción en Santa Cruz: el juez Andrade revela los mitos y verdades del proceso
¿Pensás que adoptar es un proceso imposible? Un juez de Familia revela los mitos, los requisitos y la realidad en Santa Cruz que te va a sorprender.
El juez provincial de Segunda Instancia N° 2 de Familia, Antonio Andrade, dialogó con El Mediador (Tiempo FM 97.5) y despejó las dudas más frecuentes sobre la adopción de niños, niñas y adolescentes en Santa Cruz. Además, anticipó un taller clave para quienes estén interesados en sumarse al Registro de Adoptantes.
Un taller para sacarse las dudas
Este sábado, en Río Gallegos, se llevará a cabo el taller “La adopción desde la mirada de la Justicia: decisiones, derechos y garantías”, organizado por el Registro de Adoptantes junto a la Defensoría General y las Defensorías de Niños y Adolescentes.
Andrade explicó que el encuentro apunta a brindar “un panorama de lo que es el recorrido judicial, los requisitos, los protocolos” para quienes ya están en el registro o recién se acercan. El objetivo: que las familias puedan “sacarse las dudas” y acceder a información que suele ser “un poquito más esquiva”.
La modalidad será híbrida: presencial en la capital santacruceña y virtual para quienes se inscriban desde el interior.
¿Cómo es el camino hacia la adopción?
El magistrado detalló que, antes de llegar a la adopción, se implementan “medidas excepcionales” con intervención de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia, con el fin de que el niño pueda volver a su centro de vida biológico. Pero cuando esa instancia se agota, la Justicia declara la adoptabilidad y comienza la búsqueda de una familia.
“Cuando se dan esas circunstancias y el ciclo ya está cerrado, existe una declaración judicial de adoptabilidad y a partir de ahí comienza todo lo que tiene que ver con la búsqueda de una familia”, señaló.
En la selección de familias, los juzgados trabajan en conjunto con la Secretaría de Adolescencia y Familia y los Ministerios Públicos. Se convoca a una familia, se le explica la situación del niño y, si hay consentimiento, se inicia una etapa de vinculación previa a la guarda con fines de adopción.
Mitos y realidades de la adopción
Uno de los temas que más inquieta a las familias es el contacto con la familia biológica. Andrade aclaró que, cuando se llega a la adopción, ya se agotaron todos los vínculos con la familia ampliada: “tíos, abuelos, padrinos, primos”.
En cuanto a la cantidad de niños esperando una familia, el juez fue contundente: “No es que haya tantos niños ni adolescentes en situación de adoptabilidad”. En su juzgado, este año no hubo ni un caso; el año pasado, tres o cuatro. Y agregó: “Los legajos en Santa Cruz no llegan a 20”.
Por eso, consideró que estas campañas son fundamentales para “sensibilizar e informar” a quienes están en duda y puedan “tomar una decisión analizada”.
¿Qué se necesita para adoptar?
Andrade remarcó que lo esencial es “tener la decisión analizada y decidida”. Además, se realizan evaluaciones psicológicas, informes sociales y se analiza el equilibrio emocional y el contexto familiar.
El juez destacó que hoy “la concepción de familia es amplia” y no existen restricciones por composición familiar: “Estamos hablando de familias monoparentales, mamás, papás solas o familias homoafectivas también, o sea, ese tipo de trabas ya no existen”.
El derecho a conocer los orígenes
Otro aspecto abordado fue el derecho de las personas adoptadas a conocer sus orígenes. Andrade explicó que esa búsqueda no implica necesariamente retomar vínculos, sino que suele ser “un interrogante de su vida existencial propia”.
En ese sentido, recomendó que el proceso sea acompañado por profesionales: “Se recomienda siempre que eso sea contenido por una terapia o por algún tipo de profesional que ayude a saber en qué momento sería recomendable hacerlo”.
El taller: modalidad descontracturada
El encuentro se realizará este sábado en el Registro de Adoptantes, en Mariano Moreno 123, y tendrá una dinámica abierta. “La modalidad va a ser bastante descontracturada”, anticipó Andrade, y adelantó que se centrará en “las dudas que surjan y despejarlas”.