Adultos mayores de Catamarca encontraron en la tierra una terapia que transforma vidas
¿Sabías que una huerta puede ser mucho más que un lugar para plantar? En Catamarca, adultos mayores encontraron en la tierra una terapia que mejora su salud y además alimenta a comedores. Conocé la historia.
En Valle Chico, un grupo de **15 adultos mayores** convirtió una huerta comunitaria en un espacio de contención y salud mental que ya dio sus primeros frutos: hojas verdes que fueron a parar a un comedor de la zona norte. Pero el proyecto es mucho más que plantar y cosechar.
La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Salud del municipio capitalino, busca consolidarse como una herramienta terapéutica y de integración social. La directora de Salud Mental y Bienestar Comunitario, Ana Villagra, explicó que el contacto con la tierra "permite favorecer la autoestima, el trabajo del equipo, habilidades, prácticas".
Una terapia con raíces
El trabajo en la huerta no solo beneficia la salud emocional. Para los adultos mayores, representa una oportunidad de mantenerse activos físicamente y ejercitar la mente. "Esto ayuda muchísimo a trabajar también su actividad física, sus funciones cognitivas", señaló Villagra, quien destacó que algunos participantes atravesaron enfermedades como accidentes cerebrovasculares.
La experiencia ya tiene resultados concretos. Durante una entrevista en Radio El Esquiú 95.3, la funcionaria contó que se obtuvieron hojas verdes, parte de las cuales fueron compartidas con un comedor de la zona norte. Además, en el predio se plantaron sandías, tomates y distintas aromáticas.
¿Quiénes pueden sumarse?
Actualmente, los participantes provienen principalmente del dispositivo de adultos mayores de La Tablada, aunque también se sumaron integrantes del dispositivo de atención integral de salud mental del sur. La convocatoria se irá ampliando progresivamente, y quienes quieran incorporarse pueden acercarse a los centros de salud, dispositivos de salud mental u otros espacios municipales para consultar las posibilidades.
El proyecto no se queda en Valle Chico. El municipio ya cuenta con otra huerta en el centro de salud municipal de Villa Cubas y proyecta comenzar una pequeña en un comedor de la zona norte. La idea es replicar el modelo en otros barrios y acompañarlo con nutricionistas para promover hábitos alimentarios saludables.
El valor de esperar
Más allá de los beneficios físicos y emocionales, Villagra resaltó que el proceso de cultivo enseña a tolerar la espera y la frustración. "Hay que esperar que las plantas hagan su proceso de crecimiento", afirmó, y resumió el espíritu de la iniciativa: "es todo un proceso que es muy grato".