Advertencia de Yorg a empresarios formoseños: "El trabajador no es el enemigo"
¿Cree que recortar salarios lo salvará? Un especialista advierte a las PyMEs que el camino elegido puede ser su peor error.
En medio del ajuste económico nacional y la eliminación del programa “Volver al Trabajo”, el Lic. José Yorg lanzó una contundente advertencia al empresariado de Formosa: quienes creen que precarizar a sus empleados los salvará, están firmando su propia sentencia.
El especialista en administración instó a los dueños de PyMEs a cambiar el enfoque defensivo por una estrategia praxeológica, basada en la comprensión de la crisis y la acción concreta.
¿Por qué la praxeología es clave en tiempos de crisis?
Para Yorg, la praxeología permite analizar la realidad económica desde la acción de los sujetos, entendiendo que ninguna empresa actúa de forma aislada. “Una empresa no existe en el vacío. Produce porque hay trabajadores, consume porque existe un mercado, vende porque existen consumidores y se sostiene porque existe una trama económica y social que permite reproducir su actividad”, explicó.
En ese marco, trabajador, empresa, producción y consumo forman un sistema interdependiente. Por eso, atacar al trabajador es atacar el propio mercado que sostiene a la empresa.
La peligrosa confusión de las PyMEs
El dirigente cooperativo fue tajante: “En la generalidad, las PyMEs creen que pueden salvarse precarizando a sus trabajadores y están cometiendo un grave error estratégico. El problema no está en el trabajador: el problema está en un modelo económico que contrae el mercado, debilita el consumo y deteriora las condiciones necesarias para producir y trabajar”.
Y advirtió que destruir el poder adquisitivo del trabajador debilita el mercado, cae la demanda y, finalmente, la propia empresa. “Creer que la reducción salarial, la precarización o la expulsión de trabajadores constituyen por sí mismas una estrategia de supervivencia puede terminar siendo una estrategia de autodestrucción”, afirmó.
El espejismo de “cerrar y empezar de nuevo”
Yorg también cuestionó a aquellos empresarios que optan por cerrar sus estructuras, desprenderse de sus obligaciones y reaparecer bajo otra razón social, como si eso borrara los conflictos.
Semejantes maniobras, dijo, solo agravan los reclamos y deterioran el patrimonio intangible de la empresa: su reputación, la confianza y las relaciones con trabajadores, proveedores, clientes y comunidad. “El enemigo estratégico es la crisis, no el trabajador”, cerró.