Aerolíneas cerró dos años en verde y el combustible la devolvió al rojo: cuánto perdió
La compañía venía de dos años con superávit y el primer semestre de 2026 la devolvió al rojo: el combustible le costó más de US$100 millones extra. Qué pasó con la caja y qué dijo el CEO sobre las tarifas.
Después de dos ejercicios consecutivos con superávit, Aerolíneas Argentinas volvió a mostrar números negativos en el primer semestre de 2026, golpeada por el encarecimiento del combustible para aviones a raíz de la crisis en Medio Oriente. Según el Informe sobre la Ejecución Presupuestaria de las Empresas Públicas que elabora la Oficina Nacional de Presupuesto de la Secretaría de Hacienda, la aerolínea de bandera acumuló un resultado económico negativo de $95.580 millones entre enero y junio.
El rojo no se limita a esa línea. El resultado primario también terminó en terreno negativo, con $185.091 millones, mientras que el resultado financiero marcó $193.095 millones en contra.
Costos que corren más rápido que los ingresos
El documento oficial atribuye ese desempeño a una suba interanual de los costos del 38,3%, un ritmo bastante superior al 20,7% que crecieron los ingresos en el mismo lapso. Los ingresos operativos, detalla el informe, explicaron el 91,9% de los recursos corrientes de la compañía. Del lado de los gastos, el rubro más pesado fue el de bienes y servicios, y dentro de ese apartado el destino principal fue la compra de combustible.
Fuentes de la empresa explicaron a LA NACION que el precio del jet fuel trepó cerca de un 90% desde que estalló el conflicto en Medio Oriente y tocó su nivel más alto en más de una década, con la sola excepción de un pico breve registrado en 2022, durante la guerra en Ucrania. Ese salto se tradujo en un sobrecosto superior a los US$100 millones solo en el primer semestre, con impacto directo sobre el resultado operativo.
Qué habría pasado sin el salto del combustible
Con los precios previstos en el presupuesto 2026, según los cálculos que maneja la compañía, el resultado operativo habría sido positivo. El semestre se cerró con un EBIT negativo de US$84 millones, pero al descontar el efecto del combustible el número habría dado unos US$25 millones a favor.
Desde la aerolínea remarcaron que el ordenamiento de los últimos años permitió absorber ese golpe con recursos propios. La reducción de gastos, las mejoras de productividad y la revisión de procesos aplicadas desde 2024 hicieron posible cubrir el resultado financiero negativo con la caja disponible al inicio del ejercicio, sin nuevos aportes del Estado ni financiamiento bancario.
En esa línea, recordaron que la empresa no le pide recursos al Tesoro desde mediados de 2024 y aseguraron que tampoco prevén hacerlo en lo que queda de este año ni en 2027.
Deudas canceladas y una evolución dispar
Durante el primer semestre la compañía pagó todos los vencimientos financieros previstos sin necesidad de refinanciarlos. Además, al 30 de junio terminó de cancelar el fideicomiso financiero Global ARSA, contratado en octubre de 2023 por US$100 millones. A fines de 2025 ya había completado los pagos pendientes de los contratos de leasing financiero de las 30 aeronaves que son propiedad de la empresa.
Las fuentes también repasaron cómo varió el resultado operativo en los últimos años: el EBIT pasó de una pérdida de US$266 millones en el primer semestre de 2023 a un rojo de US$44 millones en igual período de 2024, para luego anotar una ganancia de US$66 millones en 2025, antes de volver a terreno negativo este año.
Pese al encarecimiento del combustible, la compañía registró un EBITDAR positivo de US$64 millones en los primeros seis meses de 2026. Ese indicador incluye los gastos en combustible, pero deja afuera depreciaciones, amortizaciones y alquileres de aeronaves.
La lectura del CEO y el recargo en las tarifas
En el 22° ALTA AGM & Airline Leaders Forum, el CEO de Aerolíneas Argentinas, Fabián Lombardo, admitió que la suba del petróleo obligó a las aerolíneas a revisar sus operaciones y tomar decisiones, sobre todo en la temporada baja, entre abril y junio. Según explicó, desde junio los números de la empresa volvieron a ser positivos a pesar del combustible, que generó un sobrecosto de más de US$100 millones en el semestre y que, según las estimaciones de la compañía, llegaría a US$150 millones en todo 2026, un 50% más de lo presupuestado.
El ejecutivo también subrayó la resiliencia de la demanda y la capacidad del mercado doméstico para absorber la pérdida de oferta de Flybondi. En ese contexto, señaló que desde septiembre se vienen registrando cifras récord de pasajeros.
Para compensar parte de ese aumento, desde comienzos de marzo Aerolíneas Argentinas aplica un recargo extraordinario en las tarifas, una medida que también tomaron otras compañías aéreas frente al encarecimiento del petróleo.