Agostina Páez: La polémica liberación que enfrenta a dos visiones del derecho
¿Fue justicia o una lección ejemplar? Dos expertos legales chocan en sus análisis sobre el polémico caso de Agostina Páez en Brasil, revelando los detalles más controvertidos del proceso que la mantuvo restringida.
La Justicia brasileña autorizó el regreso a la Argentina de Agostina Páez, pero el caso dejó al descubierto una profunda grieta entre especialistas. Mientras una abogada lo enmarca en la lucha contra el racismo estructural, otro la califica de “una verdadera tortura procesal” con fines ejemplificadores.
La Dra. Judith Giuliano analizó la causa desde el derecho internacional y las normativas internas de Brasil. Explicó que el país vecino endureció notablemente las penas por racismo en los últimos años, equiparando la injuria racial a ese delito con sanciones más severas.
“Es un delito grave e intolerable para la sociedad brasileña”, remarcó Giuliano. Subrayó que esta legislación responde a un contexto histórico marcado por la desigualdad derivada de la esclavitud y busca generar conciencia social para prevenir la discriminación.
Las penas por estos hechos pueden ir de dos a cinco años de prisión. La letrada también señaló que la Justicia pudo haber considerado el arrepentimiento de la acusada y su pedido de disculpas como factores que encaminaron la resolución hacia una salida menos gravosa.
¿Una persecución con fines de aleccionamiento?
Desde una perspectiva crítica, el Dr. Carlos Ríos López calificó el proceso como “una verdadera tortura en términos procesales”. Cuestionó que la joven permaneciera tres meses con restricciones, incluida una tobillera electrónica, sin cambios que luego justificaran su liberación.
“Si hoy no representa un riesgo procesal, ayer tampoco lo representaba”, afirmó Ríos López, poniendo en duda los fundamentos de la medida restrictiva inicial. Para el letrado, el caso tuvo un objetivo claro por parte del Estado brasileño.
“Lo que se buscó fue un aleccionamiento”, afirmó, advirtiendo que el derecho penal no debe utilizarse con ese fin. Remarcó que el cambio en la calificación legal —de tres hechos a uno solo— debió haberse realizado desde el inicio, reduciendo el impacto del proceso.
Un único episodio y el peso de las disculpas
Ríos López sostuvo que se trató de un único episodio con múltiples personas afectadas, lo que jurídicamente corresponde a un delito continuado. También cuestionó el peso otorgado al pedido de disculpas de Páez en la resolución judicial.
“Una persona privada de su libertad va a decir lo que sea necesario para recuperar su libertad”, afirmó el abogado, considerando que ese elemento no debería ser determinante en un proceso penal.
Finalmente, advirtió sobre la utilización mediática del caso, señalando que incluso se habría usado la imagen de la joven en campañas contra el racismo. Calificó este aspecto como “una persecución de las más feroces”.
El caso de Agostina Páez, que generó amplia repercusión en ambos países, continúa abierto. Sin embargo, el escenario judicial es ahora más favorable tras la reducción de la acusación y la posibilidad de que la imputada regrese a Argentina en los próximos días.