Agotaron dos funciones en tres días y volvieron a sumar fechas: el fenómeno de Las Rococó que nadie esperaba
Un padre llevó a su hijo de nueve años al show y pasó algo que nadie anticipó. Lo que descubrió esa noche...
Las Rococó regresan al Teatro Gran Cabral de Río Gallegos con una propuesta renovada que ya agotó las primeras funciones y sumó nuevas fechas para septiembre. Gady Fagotto, uno de sus integrantes, adelantó los detalles del espectáculo en diálogo con "Rock and Frío", por Radio Nuevo Día.
La nueva temporada conserva el espíritu del clásico show de humor, pero incorpora nuevos personajes, situaciones y cuadros. Según Fagotto, la preparación de cada temporada demanda entre cuatro y cinco meses de trabajo, que incluyen la elección de personajes, la grabación de pistas, la confección de vestuario y los ensayos.
"El espectáculo realmente nos lleva a armar lo nuevo unos cuatro o cinco meses", explicó. En la actualidad, cada integrante interpreta entre siete y nueve personajes, lo que implica cambios permanentes de vestuario, pelucas, zapatos y maquillaje. "Todo eso hace que empecemos a ensayar de civiles, no con ropa, pero dos o tres semanas antes empezamos a ensayar con la ropa para ver cuánto nos llevan los cambios", detalló.
La precisión detrás de escena
La coordinación es clave: en algunos momentos, los artistas tienen poco más de dos minutos para transformarse por completo y volver al escenario. "Te tenés que cambiar en dos minutos cuarenta", contó Fagotto, al explicar la exigencia de la puesta.
El resultado combina una estructura ensayada con espacios donde la improvisación ocupa un lugar central. "Permanentemente estamos saliendo del libreto", reconoció. Esa dinámica genera momentos inesperados incluso entre los propios integrantes. "Yo me río mucho porque lo que hago con Andrés... porque te tentás ahí", dijo entre risas.
Fagotto recordó una enseñanza que recibió de Andrés y que se convirtió en regla: interpretar cada personaje como si fuera la primera vez. "La gente: hagan el personaje como la primera vez. Nunca se metan, nunca quieran", explicó. La idea es evitar que los artistas se adelanten a situaciones que el público todavía no conoce. "El que está sentado ahí, que te está mirando, no sabe lo que viene", señaló.
La nueva temporada mantiene la continuidad de la "telenovela" que forma parte de la saga, aunque con nuevos acontecimientos y personajes. "La telenovela sigue. Es una saga que le damos continuidad", adelantó. También habrá personajes nuevos y otros que ya habían aparecido en temporadas anteriores, pero fueron recuperados y renovados.
14 años y un público fiel
Las Rococó llevan 14 años de trayectoria y cinco temporadas, una permanencia que sorprende incluso a sus propios integrantes. Fagotto recordó que al comienzo existían dudas sobre cómo iba a recibir el público un espectáculo de transformismo y humor. "Al ser un espectáculo de transformismo, la gente no sabía a qué iba", recordó.
Con el tiempo, el público construyó una identidad alrededor de los personajes y entendió que la propuesta no buscaba generar polémica, sino entretener. "Son personajes muy bobos, satirizamos a algunos otros y los llevamos a la risa", explicó.
La respuesta actual supera las expectativas: las primeras funciones se agotaron rápidamente y se sumaron presentaciones para el 18 y 19 de septiembre. "Estas dos funciones las llenamos en tres días", contó. Según Fagotto, hay espectadores que asistieron siete, ocho y hasta diez veces a diferentes funciones. "Es más, hay gente que nos fue a ver siete, ocho, diez veces a toda la saga", relató.
El vínculo con el público llegó incluso a convertir las fotografías posteriores al show en una parte casi obligatoria de la experiencia. Durante un período decidieron suspenderlas porque terminaban agotados, pero los espectadores comenzaron a reclamarlas. "Es que forma parte del show ya", explicó.
Una propuesta para olvidarse del resto
Uno de los objetivos principales de Las Rococó es que el público pueda desconectarse de sus problemas cotidianos. "La gente se olvida del resto del mundo, que es lo que queríamos lograr", sostuvo Fagotto.
En ese sentido, recordó el caso de un padre que llevó a su hijo de nueve años al espectáculo. El hombre había consultado si era apto para todo público y, después de la función, quedó sorprendido por la reacción del niño. Días después volvió a comunicarse con el grupo para agradecerles porque nunca había visto reírse a su hijo de esa manera. "Nos quedamos los tres helados", recordó. "Es la conexión que establecieron con él", señaló.
La nueva propuesta también modifica la experiencia dentro del Teatro Gran Cabral: el público estará distribuido en mesas de cuatro personas y podrá consumir alimentos y bebidas durante la función. La idea recupera la modalidad que Las Rococó usaron en sus comienzos en el Hotel Comercio. "Es una especie de cena show", describió Fagotto, aunque aclaró que será más cercana a una "picada show", con mesas, comida, bebidas, espectáculo e intervalo.
El formato apunta especialmente a un público adulto que, según el artista, no siempre encuentra espacios de estas características en la ciudad. "Está bueno porque la gente va... no hay mucho para la gente cuarentona, cincuentona", planteó.
Un regreso que ya agotó entradas
El regreso está previsto para este viernes 4 de septiembre en el Teatro Gran Cabral, aunque las primeras funciones ya están agotadas. La organización sumó nuevas fechas para el 18 y 19 de septiembre debido a la demanda. Fagotto recomendó no postergar la compra de entradas porque el ritmo de venta volvió a sorprenderlos. "En cuatro días, largamos un jueves y el sábado ya no había más entrada", explicó.
El espectáculo tendrá una duración aproximada de dos horas, con un intervalo. La entrada cuesta 30.000 pesos e incluye una consumición. La venta se realiza a través del sitio web del Teatro Gran Cabral y el ingreso se concreta mediante un código QR enviado al correo electrónico del comprador.
Fagotto también destacó las características del nuevo espacio cultural. "Realmente está muy bien ambientado, está hermoso", afirmó. Según explicó, el Teatro Gran Cabral no se limita a ofrecer espectáculos de humor, sino que busca convertirse en una usina cultural con propuestas de teatro, música, exposiciones y otras actividades. "Es una usina de cultura importantísima", sostuvo.
Una historia que todavía sorprende
A pesar de los 14 años de trayectoria, Fagotto aseguró que el crecimiento de Las Rococó todavía sorprende a sus integrantes. "Nos sorprende función a función", afirmó. Para el artista, parte de la explicación está en que ninguno se considera una gran estrella. "No nos creemos Susana Giménez, no nos creemos Alfredo Alcón", dijo con humor.
La intención es mucho más sencilla: hacer un espectáculo serio, cuidado y profesional que consiga que la gente se ría. "Simplemente salimos a hacer una cosa seria que a la gente los haga reír y nada más, y no nos la creemos", resumió.
Esa combinación de trabajo, humor, improvisación y cercanía parece ser la clave de la permanencia del grupo. Después de cinco temporadas, nuevos personajes, innumerables cambios de vestuario y miles de espectadores, Las Rococó vuelven al Teatro Gran Cabral con una propuesta renovada que mantiene intacta su premisa original: que durante un rato el público pueda olvidarse de todo lo demás y simplemente reírse.