Agredieron a los jugadores de Patronato tras la derrota y el club salió a pedir unidad
¿Qué pasó con los jugadores de Patronato tras la derrota? Dos futbolistas heridos, la policía en el lugar y un comunicado que sorprende. Enterate de los detalles.
La violencia volvió a golpear al fútbol argentino. Tras la caída por 3 a 0 ante Colón en Santa Fe, los futbolistas de Patronato fueron atacados por un grupo de hinchas cuando llegaron al estadio Presbítero Bartolomé Grella. Dos jugadores terminaron heridos y la policía ya investiga lo ocurrido.
El episodio se produjo en la noche del domingo, cuando el plantel regresaba a Paraná después de la dura derrota en la Primera Nacional. Según testigos, un grupo de simpatizantes los esperaba en las inmediaciones del club y comenzó a insultarlos y a arrojarles objetos.
El clima ya venía caldeado por los malos resultados, pero nadie imaginó que llegaría a ese extremo. Alan Sosa y Facundo Díaz fueron los jugadores que resultaron con lesiones, aunque de momento no se informó la gravedad de las mismas.
¿Qué dijeron desde la dirigencia?
La Comisión Directiva del club emitió un comunicado oficial en el que repudió enérgicamente "todo tipo de violencia, venga de donde venga". En el texto, la dirigencia reconoció la bronca de los hinchas por el presente deportivo, pero marcó un límite claro: la violencia no es el camino.
"En los momentos difíciles es cuando más unidos debemos estar", sostuvieron desde la institución, en un intento por bajar la tensión y convocar al apoyo de la gente.
Además, el club anunció una convocatoria especial para el próximo partido como local. "Convocamos a todos el próximo sábado al Grella. Debemos llenar el Grella y, todos juntos, salir adelante", señalaron.
Mientras tanto, la División Investigaciones de la Policía de Entre Ríos ya trabaja en la identificación de los agresores. Las cámaras de seguridad de la zona podrían ser clave para dar con los responsables.
El fútbol vuelve a vivir una jornada negra, en la que la pasión se transformó en violencia. Patronato intenta ahora reconstruir el vínculo con su gente, pero el daño ya está hecho.