Agua Negra: el experto que pidió preventores antes que máquinas y nadie lo escuchó
El camino a Chile por Agua Negra está cargado de nieve y un experto ya avisó lo que puede pasar si entran las máquinas sin control. La respuesta oficial sigue sin llegar y el mes que viene la montaña no perdona.
El camino internacional de Agua Negra está sentado sobre una bomba de nieve. El especialista en avalanchas Juan Manuel Leaniz advirtió que la acumulación crítica por el fenómeno del «Súper Niño» convierte al paso cordillerano en una trampa mortal si se ingresa con maquinaria pesada sin un diagnóstico técnico previo. La advertencia no es nueva: hace más de un mes presentó una cotización a Vialidad Nacional y la decisión sigue durmiendo en algún cajón.
Leaniz no habla desde la teoría. Conoce cada canal de descenso de nieve del corredor y sostiene que la geografía del lugar no perdona improvisaciones. Su mayor temor: que un vehículo pesado quede sepultado y que el rescate llegue tarde, como ya ha pasado en otras montañas del mundo.
«Primero lo primero»
Para el experto, cualquier operativo de apertura o despeje debe arrancar con una evaluación técnica que identifique las áreas con probabilidad de avalancha que inciden directamente sobre la traza vial. No todas las laderas llegan al camino, pero las que sí pueden bajar son las que importan.
«En un camino como el de Agua Negra, que es una zona de alta montaña con grandes pendientes, con grandes desarrollos de pendientes, canales por donde pueden bajar avalanchas, primero lo primero que hay que hacer en lo que mayor énfasis hay que hacer es identificar cuáles son aquellas áreas con probabilidad de desarrollo de avalancha y que incidan directamente en el camino», explicó Leaniz.
El especialista fue tajante sobre el orden de las acciones: el estudio va antes de meter cualquier máquina. «Porque vos cuando ya metiste una máquina, esa máquina está en riesgo (...) corre el riesgo muy grande de cortar la base de un talud de avalancha y generar él mismo la avalancha», advirtió.
El protocolo que exige
Leaniz detalló cómo debería ser el operativo seguro. Primero, técnicos que certifiquen la estabilidad del manto níveo. Si detectan peligro inminente, se debe provocar la avalancha de manera controlada. Recién cuando todo el material cayó, entran las máquinas a trabajar.
El equipo mínimo, según el especialista, debe estar formado por al menos dos especialistas respaldados por vigías y equipados obligatoriamente con el sistema ARVA, un dispositivo electrónico emisor y receptor de frecuencia que se adhiere al cuerpo y permite localizar rápidamente a alguien sepultado.
Leaniz fue categórico sobre las consecuencias de saltear estos pasos. Si un vehículo pesado queda enterrado sin medidas de contingencia activas, el desenlace suele ser trágico: «De aquí que alguien active la emergencia, que se prepare un equipo de rescate que llegue hasta el lugar y que se empiece a excavar para sacar a las personas, lo más probable es que esas personas ya no estén vivas por la cantidad de tiempo que ha transcurrido».
«El problema no se va a ir derritiendo, se va a ir agrandando»
El experto también apuntó contra quienes especulan con que la naturaleza resuelva el problema sola para ahorrar recursos. Citó el razonamiento que escucha seguido: «Bueno, dejemos que se vaya derritiendo la nieve, que se vayan produciendo las avalanchas solas, no pagamos la parte preventiva de avalancha y total, ya cuando después hayan caído toda la avalancha, metemos las máquinas y listo y limpiamos el camino».
Para Leaniz, esa postura es un error grave. La masa de nieve acumulada seguirá activa y amenazante hasta marzo del año que viene, cuando recién empiece a disiparse el «Súper Niño». «Con la carga de nieve que está teniendo y que va a seguir teniendo hasta marzo del año que viene, que es cuando va a durar este fenómeno de Súper Niño, el problema no se achica, no se va a ir derritiendo el problema, se va a ir agrandando el problema», sentenció.
La misma problemática afecta a los pasos cordilleranos de Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta y Catamarca, según remarcó el especialista.
La cotización que nadie responde
Leaniz reveló que presentó una cotización a Vialidad Nacional para el camino de Agua Negra hace más de un mes. La decisión sigue dilatándose por falta de recursos económicos y la definición quedó en manos de las autoridades provinciales.
Sin embargo, el especialista sostiene que el financiamiento se puede conseguir sin demasiado esfuerzo si se suma a las empresas mineras que operan en la cordillera. Para él, la ecuación es simple: la prevención cuesta mucho menos que la tragedia.
«Siempre recordá que la parte preventiva es mucho más barata que la parte paliativa. Resolver los problemas es mucho más caro y te genera mucho más dolores de cabeza que prevenirlos», cerró Leaniz.