Aguas Blancas: dos asaltos a punta de cuchillo en media hora y una fuga que terminó en el monte
A punta de cuchillo asaltaron a dos mujeres en media hora en Aguas Blancas. Uno de los sospechosos huyó hacia el monte con una bolsa: lo que llevaba adentro selló su suerte.
Una tarde de terror se vivió en Aguas Blancas, la localidad salteña pegada a la frontera con Bolivia. En apenas treinta minutos, dos mujeres que andaban de compras con sus familias fueron interceptadas por delincuentes armados con cuchillos y despojadas de todas sus pertenencias, según informó la Policía.
El operativo que se desplegó después derivó en una persecución por una zona de monte y en la detención de uno de los sospechosos, que llevaba encima el botín de los dos golpes.
El raid: dos golpes en tiempo récord
La secuencia delictiva arrancó pasadas las 15:30 del miércoles 30 de septiembre, en las inmediaciones de la terminal de ómnibus de Aguas Blancas.
En el primer ataque, una mujer caminaba junto a su hermana cuando dos sujetos las abordaron de forma prepotente. Mientras uno la intimidaba revoleando un cuchillo, el cómplice le arrancó la cartera con dinero, tarjetas y documentación personal.
Lejos de conformarse, los asaltantes volvieron a golpear apenas media hora después, cerca de las 16:00, a pocos metros del primer hecho. La nueva víctima fue otra mujer que iba acompañada por su hija de 16 años. Bajo la misma amenaza con el arma blanca, les robaron otra cartera cargada de pertenencias.
Persecución en el monte y captura
Con los gritos de auxilio y las descripciones que aportaron las víctimas, la Policía armó un operativo cerrojo inmediato. Los efectivos localizaron a dos sospechosos que encajaban con el perfil y, al darles la voz de alto, los malvivientes salieron corriendo hacia una zona de monte pegada al paso fronterizo, intentando escapar hacia Bolivia.
La fuga les duró poco: uno de ellos fue interceptado, reducido y esposado.
En su poder y dentro de una bolsa que llevaba arrastrando, los policías encontraron el cuchillo, las carteras, tarjetas, ropa y una mezcla de pesos argentinos y moneda boliviana, además de los documentos que ya fueron devueltos a sus dueñas. Cámaras de seguridad de la zona también capturaron los robos, lo que refuerza la causa judicial.
Imputación y encierro
Con las pruebas sobre la mesa, la fiscal penal interina de Orán, Daniela Murúa, imputó provisionalmente al detenido de 24 años como coautor de robo agravado por el uso de arma.
En la audiencia, el acusado negó todo, pero la fiscalía pidió que siga tras las rejas mientras se busca al cómplice que logró escabullirse.