Ahora los diputados de Neuquén también soplan el tubito: así es el operativo sorpresa que ya está en marcha
Se venía hablando de los controles toxicológicos para funcionarios, pero en la Legislatura de Neuquén ya dejaron de ser una promesa: los diputados pueden ser llamados en cualquier momento y el que paga el examen no es el Estado. Hasta dónde llega el operativo y qué pasa con los resultados, en la nota.
La Legislatura de Neuquén puso en marcha los controles toxicológicos obligatorios, aleatorios y sorpresivos para diputados y diputadas, en el marco de la Ley 3531. Los exámenes se hacen dentro del edificio legislativo, bajo el protocolo que aprobó la Cámara.
La norma nació de un proyecto enviado por el gobernador Rolando Figueroa y fija los test como requisito para seguir en cargos públicos de los tres Poderes del Estado. En el Ejecutivo neuquino los controles ya se hacían desde hace tiempo; ahora el mecanismo empezó a aplicarse formalmente en la Legislatura.
¿Cómo son los operativos?
Los test rápidos se realizan in situ por personal habilitado por la autoridad sanitaria y con selección aleatoria. Medicina Laboral de la Legislatura coordina cada operativo y se encarga de la toma de muestras, la cadena de custodia y la documentación.
Durante el período legislativo ordinario, la frecuencia es bimestral y cada diputado debe hacerse al menos un examen en ese lapso. Los controles pueden caer en medio de sesiones, reuniones de comisión y otras actividades parlamentarias, incluidas las preparatorias y extraordinarias.
Quién paga y qué pasa con los resultados
La ley establece que el costo del examen queda a cargo del legislador que se somete al control. Tanto las actuaciones como los resultados se mantienen bajo reserva y estrictas condiciones de confidencialidad, según el protocolo aprobado por la Cámara.