Al borde del abismo: el peligroso rescate de un auto en El Calafate que pudo terminar en tragedia
Un auto quedó a centímetros del vacío en una ruta de Santa Cruz. El increíble operativo que evitó una tragedia y los detalles que pocos conocen.
Un verdadero milagro evitó que una tarde de rutina se convirtiera en una escena de terror. Un Chevrolet Zafira quedó al filo de una pendiente en la Ruta Nacional N° 11, cerca del autódromo de El Calafate, y los bomberos tuvieron que realizar una maniobra de alto riesgo para evitar que el vehículo se desbarrancara.
La situación, que demandó la intervención inmediata de la División Cuartel 8° de Bomberos, se produjo en un sector donde cualquier error podría haber tenido consecuencias fatales. El rodado, por razones que aún se investigan, se encontraba estancado en una posición extremadamente delicada, con el peligro latente de deslizarse hacia una zona de mayor riesgo.
¿Qué elementos se utilizaron para el rescate?
Según fuentes consultadas por La Opinión Austral, los efectivos desplegaron un operativo que incluyó el uso de palas, tacos niveladores y una linga de rescate. Con estas herramientas, lograron estabilizar el vehículo y crear las condiciones necesarias para moverlo sin que sufriera daños ni pusiera en peligro a los presentes.
El procedimiento requirió de una precisión quirúrgica. La cercanía con el precipicio no permitía margen de error: una maniobra brusca podría haber provocado que el Zafira se deslizara pendiente abajo, convirtiendo un simple incidente en una verdadera tragedia.
Un final feliz que deja una enseñanza
Tras varios minutos de tensión y trabajo coordinado, los bomberos lograron su objetivo. El vehículo fue retirado de la zona de peligro y trasladado a un sector seguro de la calzada, poniendo fin a la situación de riesgo que mantuvo en vilo a quienes presenciaron el hecho.
Este episodio, que pudo haber terminado en desastre, recuerda la importancia de extremar las precauciones al conducir, especialmente en rutas con características geográficas complejas como las de la zona de El Calafate. La rápida respuesta de los servicios de emergencia fue clave para evitar que la situación escalara.