Alarma en la industria: la producción metalúrgica se hundió a niveles de la pandemia
La industria metalúrgica tocó un piso crítico en julio: la capacidad instalada cayó al 39,2%. ¿Qué sectores son los más golpeados y cómo impacta en el empleo?
La industria metalúrgica argentina atraviesa su peor momento desde la salida de la pandemia. La capacidad instalada cayó al 39,2% en julio, un nivel crítico que enciende todas las alarmas en el entramado productivo.
El sector registró una contracción interanual del 4,4% en julio y acumula una retracción del 5,5% en lo que va del año. La actividad prácticamente no se movió respecto de junio (0,1%), lo que confirma un estancamiento en un piso históricamente bajo.
¿Qué dice el informe de ADIMRA?
Según el relevamiento de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), el uso de la capacidad instalada retrocedió seis puntos porcentuales frente al mismo mes del año anterior. Este dato ratifica el escenario recesivo que afecta a todo el sector.
De los ocho rubros relevados, siete mostraron caídas interanuales. Los más golpeados fueron Bienes de Capital (-9,5%) y Maquinaria Agrícola (-7,7%). La única excepción fue Autopartes, que creció 1,9% impulsado por las exportaciones, aunque en el semestre acumula una baja del 3,1%.
Caída generalizada en todas las cadenas de valor
El impacto recesivo se extiende a todas las cadenas productivas por segundo mes consecutivo. Los sectores más afectados son Consumo Final (-9,6%), Construcción (-8,2%) y la cadena Agrícola (-7,9%). También registran retrocesos Minería (-6,4%) y Petróleo y Gas (-4,4%).
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, advirtió que la "baja demanda afecta a todos los sectores productivos y dificulta la operatividad de las empresas", y remarcó la necesidad de impulsar herramientas que sostengan el empleo industrial. En ese marco, la dotación de personal en las plantas sufrió un recorte interanual del 2,2%.
Las provincias más afectadas
La parálisis productiva golpea con fuerza en los principales polos fabriles del país. Córdoba lidera el retroceso con un -7,9%, condicionada por la maquinaria agrícola y los componentes automotrices. Le siguen Buenos Aires (-5,8%), Mendoza (-4,6%), Entre Ríos (-4,2%) y Santa Fe (-3,8%).
La falta de señales de reactivación en el mercado interno profundiza la incertidumbre. El 70% de las empresas no prevé cambios en su nivel de producción para el próximo trimestre, consolidando un clima de cautela y un estancamiento que se extiende en el tiempo.