Alarma en La Matanza: más de 300 denuncias por amenazas de tiroteos en escuelas en menos de una semana
El Departamento Judicial La Matanza recibió casi 300 denuncias por amenazas de tiroteos en escuelas en menos de una semana. Fiscales advierten que es un delito grave con penas de prisión y anticipan allanamientos.
En menos de una semana, el Departamento Judicial La Matanza recibió cerca de 300 denuncias por amenazas de tiroteos en escuelas, una situación que encendió todas las alarmas en el sistema educativo y judicial.
Ante este escenario, la Justicia decidió difundir un mensaje público para intentar bajar la tensión y advertir sobre las consecuencias penales de este tipo de hechos.
Los fiscales del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Pablo Insúa y Juan Pablo Pepe Volpicina, grabaron un video en el que expresaron la preocupación de las autoridades educativas, políticas y policiales por la seguidilla de intimidaciones en establecimientos escolares y redes sociales.
“Es un delito muy grave que está tipificado en el artículo 211 del Código Penal y tiene una pena de dos a seis años de prisión. Esto puede llevar al encierro de las personas que realicen este tipo de amenazas”, advirtieron.
Además, señalaron que “la mayoría de los investigados ya están individualizados”, lo que anticipa posibles allanamientos en las próximas horas. En esos procedimientos, la Policía tiene orden de secuestrar dispositivos electrónicos, posibles armas y hasta consolas de videojuegos, por su uso en comunicaciones en red.
“No es un chiste, es un delito”
Los fiscales fueron contundentes al remarcar la gravedad de los hechos. “Es importante saber que no es un chiste, no es un juego, no es una broma: es un delito que trae consecuencias para el joven y su familia. No importa la edad, puede terminar privado de la libertad en un instituto con una medida de seguridad”, explicaron.
La intención del mensaje judicial es doble: por un lado, frenar la escalada de amenazas que generó preocupación en toda la comunidad educativa; por el otro, reforzar la idea de que la escuela debe ser un espacio seguro y sin violencia.
“No se dejen convencer por terceros que los alientan a generar este tipo de amenazas o disturbios. Al contrario: alienten a ir al colegio, a concurrir a clases, y no le nieguen el derecho a sus compañeros de estudiar”, cerraron Insúa y Volpicina.