Albertina Carri llega a Rosario con "Cine vivo": "El cine también es una forma de la escritura"

Albertina Carri desembarca en Rosario con "Cine vivo", su libro que reúne décadas de escritura dispersa. Este sábado en el Cine Lumière presentará el volumen y proyectará cinco cortometrajes. En la previa, habló de todo: del vínculo entre cine y escritura, de la memoria y de por qué dice que las políticas de memoria se mercantilizaron.

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Albertina Carri llega a Rosario con "Cine vivo": "El cine también es una forma de la escritura"
Albertina Carri llega a Rosario con "Cine vivo": "El cine también es una forma de la escritura"

Este fin de semana Rosario se convierte en el epicentro del cine disidente. En el marco del festival Mostra II – Cine fuera de la norma, que se desarrolla en el Cine Lumière (Vélez Sarsfield 1027), la directora, guionista y escritora Albertina Carri presentará su último libro "Cine vivo", editado por Banda Propia, y proyectará cinco cortometrajes de su autoría.

La cita es este sábado 17 de octubre a las 18, cuando Carri dialogue con la periodista y organizadora del festival, Morena Pardo. En diálogo con El Ciudadano, la artista contó cómo encaró este trabajo y, sobre todo, el vínculo íntimo que mantiene desde siempre entre cine y escritura.

Una vida atravesada por la historia

Nacida en Buenos Aires en 1973, Carri es hija del sociólogo Roberto Carri y de la profesora de literatura Ana María Caruso, ambos desaparecidos por el Estado durante la última dictadura, en 1977. Esa huella atraviesa su cuerpo y su obra, que fue tomando distintas formas a lo largo de las décadas.

"Cine vivo" reúne ensayos, conferencias, instalaciones y crónicas escritas en distintos momentos de su vida. Se publicó primero en Chile en 2025 y llegará a Argentina en 2026. Según indica el prólogo: "Un libro, una performance, una voz en off. Reúne décadas de escritura, manuscritos inéditos, guiones, documentos internos de trabajo de una de las cineastas centrales del panorama latinoamericano contemporáneo. Como en su propio cine, este libro es el resultado de una inmersión en un corpus disperso y paralelo a su obra publicada o exhibida en libros, salas de cine, festivales, museos, espacios de memoria, dentro y fuera de Argentina".

La propuesta surgió de la editorial y Carri tuvo claro desde el principio que el criterio ordenador no sería cronológico: «Revisando el archivo fue que empezamos a encontrar puntos en común a pesar de los años transcurridos entre un texto y otro, y a pesar de los diferentes formatos. Se fue armando como una cartografía de pensamiento».

El libro se presenta como un artefacto "porque es como un laboratorio del pensamiento. No es algo estático, es como un movimiento y los temas se vuelven a repetir, pero de otro modo, pensando nuevas cuestiones alrededor del cine, de la exhibición cinematográfica, alrededor de los dispositivos narrativos".

La estructura se divide en cuatro partes: Biográfico/heterobiográfico; Archivo y memoria; Zonas de contagio; Porno y política.

De la escritura al cine

Carri contó —y también lo cuenta en el libro— que su entrada al cine pasó por su interés en la escritura. Allí está la carta de despedida que le escribió en 2021 a Alcira Argumedo, socióloga, militante y diputada nacional que la acogió cuando era adolescente, su mentora y quien le aconsejó anotarse para estudiar cine. Carri estudió guion en la Universidad del Cine (FUC).

Su formación, aclaró, fue más como lectora que como cinéfila —eso vendría después—: «Y pasa algo con mis películas, vienen de la escritura».

«Para encontrar la película hay un gran trabajo de escritura alrededor, porque la relación que tengo con la escritura tiene que ver con algo del orden del pensamiento. Hay un tipo de pensamiento que aparece en la escritura que no aparece en ningún otro orden de los discursos», explicó, y puntualizó que se trata de algo "un poco pasoliniano, él decía que el cine es concretamente una forma de escritura".

«El cine trabaja con la realidad. Sus signos son la realidad, por eso de alguna manera siempre estamos capturando el instante muerto: en el momento que se apagó la cámara eso ya es pasado. Y esa relación con la muerte, que de hecho Pasolini al montaje cinematográfico lo llamaba la muerte, también es algo que me interesa mucho, esa presencia espectral», reflexionó.

Carri dirigió "No quiero volver a casa" (2000), "Los rubios" (2003), "Géminis" (2005), "La rabia" (2008), "Cuatreros" (2017), "Las hijas del fuego" (2018) y "¡Caigan las rosas blancas!" (2025), con las que participó de los festivales de Cannes, Berlín, Toronto, San Sebastián, Róterdam y Buenos Aires, entre otros.

Además publicó "Los rubios. Cartografía de una película" (Bafici 2007, Art House 2024); "Retratos ciegos" (Mansalva, 2021), junto a Juliana Laffitte; "Las Posesas" (Caja Negra, 2022), junto a Esther Díaz; y "Lo que aprendí de las bestias" (Random House, 2021 en Argentina; Banda Propia en Chile y España).

En muchas entrevistas ha dicho que siente "entre lenguas", y así navega entre el ensayo, la crónica, el diario y la ficción, que a veces se traducen de forma audiovisual y otras mantienen su forma en la palabra escrita: «Mi interés principal siempre es por el lenguaje, el problema siempre es ese. A veces es el cine, a veces es la escritura, pero siempre estoy alrededor de ese asunto».

La heterobiografía y la memoria como órgano vivo

«Cuando encontré el concepto de Carlos Correa de la 'heterobiografía', me interpeló claramente porque era algo que yo misma sentía o intuía con respecto a mi obra: esto de volver la vida contable, que el 'yo' es un recurso narrativo más dentro de las estructuras narrativas», dijo sobre lo que explora en la primera parte del libro.

Allí refiere a las devoluciones que le hacían cuando estrenó "Los rubios": "¿Cómo te atreviste a contar tu vida? ¿Cómo te sentís habiendo contado tu vida?". Entonces escribe: "La interpretación que se hacía de ese texto me exponía a una identidad estanca, fija, inmóvil; cuando mi identidad siempre había sido clandestina, vacilante, movediza y, por qué no, huidiza. La insistente pregunta sobre el asunto de la osadía que significa exponer la propia vida me desconcertaba ¡Como si la vida fuera algo contable! Y tal vez lo sea, pero eso sucede cuando se encuentra ese hiato, esa potencia en presente y a futuro sobre aquella experiencia".

«La lectura biográfica o autobiográfica siempre me incomodó porque me parece que no alcanza. Como mi obsesión es por el lenguaje, siento que si te quedás en el plano de la biografía o de lo autobiográfico, hay algo ahí que aplana o aplaca la idea de problematizar el lenguaje», explicó, y agregó: «Problematizar el lenguaje también es problematizar los vínculos sociales y políticos que tenemos como civiles».Y planteó: «Yo soy quien soy también a partir de todos los trabajos que fui haciendo; todos esos trabajos también son parte de mi estructura subjetiva o de pensamiento».

Sobre el universo que en Argentina llamamos "memoria" y la coyuntura actual, Carri sostuvo en varias conversaciones públicas su idea de la memoria como órgano vivo, como un tránsito, "no como algo fijo, la memoria no es un monumento".

"Los rubios" se grabó entre fines de los noventa y principios de los dos mil, entre la crisis social y económica total y en la previa a la cristalización de una narrativa que modeló en buena medida cómo, desde ciertos sectores políticos, se habla de la última dictadura y de sus consecuencias.

«Se terminaron mercantilizando las políticas de memoria. Antes eran reclamos de organizaciones sociales y cuando se convirtieron en política estatal fue algo super importante para todo el país, fue una reconstrucción de memoria estatal e histórica. Pero después, empezó a vaciarse de sentido. Ahora decir 'hijos de desaparecidos' pareciese que somos todos unos ñoquis del Estado. Pero tiene que ver con una mercantilización de esas historias y una demagogia que hubo alrededor, una romantización con respecto a las luchas armadas y a las discusiones de aquel período y una imposibilidad de nombrar lo paradójico, las contradicciones y lo coyuntural».

A Carri le interesan los relatos que de alguna manera "subvierten el buenismo": «La romantización de esas historias me parece nociva. Por ejemplo, María Eva Pérez es revulsiva, tiene mucho humor y me interesa mucho ese punto de vista». Pérez es escritora, autora de "Diario de una princesa montonera" y "Constanza y Matute hacen la porquería". También es hija de desaparecidos.

El festival Mostra II

El festival tendrá sede en el Cine Lumière (Vélez Sarsfield 1027) desde este viernes 16 hasta el domingo 18 de octubre. "Mostra – Cine fuera de la norma" propone tres días de encuentro en torno a las expresiones audiovisuales disidentes, la memoria colectiva y las múltiples formas de habitar el cine.

Es impulsado por la periodista Morena Pardo, en coproducción con CaPra Producciones y Cine Lumière.

La apertura será este viernes a las 20 y la programación completa se puede ver en este enlace. La entrada es gratuita y se puede retirar 30 minutos antes de cada función.

Los cortometrajes de Albertina Carri que se presentarán este sábado 17 de octubre, después de la entrevista pública a las 18, son: "Barbie también puede estar triste", "Restos", "Excursiones", "Aurora" y "Melancolía".

Cine vivo, el libro de Albertina Carri

Fotograma de Los rubios

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