Aldosivi ganaba y lo empataron, pero nadie esperaba lo que hizo su arquero dos minutos después
Aldosivi tenía la permanencia en sus manos y se le escapó en cuestión de minutos en Río Cuarto. El error de su arquero en la jugada del segundo gol dejó al Tiburón al borde del abismo, y ahora depende de un resultado ajeno para no consumar el descenso.
El Torneo Clausura vivió una tarde de esas que quedan grabadas por el modo en que se escapa un resultado. Aldosivi tenía todo controlado en Río Cuarto, pero terminó mordiendo el polvo en apenas un puñado de minutos y ahora su permanencia en la máxima categoría quedó atada a un resultado ajeno.
La decimotercera fecha lo llevó al estadio Antonio Candini con una necesidad imperiosa: sumar de a tres frente a un Estudiantes de Río Cuarto que ya no se jugaba nada, porque su descenso estaba consumado. El escenario parecía el ideal para el Tiburón. Sin embargo, el fútbol tiene sus propios planes.
Un primer tiempo trabado y una luz de esperanza
Los primeros 45 minutos no dejaron demasiado: dos equipos medidos, pocas situaciones claras y un cero que se mantuvo hasta el entretiempo. La tensión se hacía sentir en cada pelota dividida.
La apertura del marcador llegó promediando el complemento. A los 23 minutos, Agustín Palavecino aprovechó una salida en falso del arquero Lautaro Herrera y puso el 1-0 para el conjunto marplatense. El gol trajo aire, orden y la sensación de que la victoria indispensable estaba al alcance de la mano.
El derrumbe en dos minutos
Pero el tramo final se convirtió en un calvario. A los 40 minutos del segundo tiempo, Ibrahim Hesar apareció para empatar el partido y devolverle la vida al León cordobés. El golpe anímico fue inmediato.
Y lo peor estaba por venir. Solo dos minutos más tarde, un pelotazo largo desde el fondo local encontró al arquero Ignacio Chicco mal parado, lejos de su área. El guardameta calculó mal la salida y falló en el despeje. Gabriel Alanís no perdonó: capturó la pelota y definió de zurda con el arco vacío para sellar el 2-1 definitivo.
La imagen de Chicco lejos del arco y la pelota entrando fue el retrato exacto de una tarde negra para la visita.
Un descenso que pende de un hilo
Con el pitazo final, Estudiantes de Río Cuarto se despidió de su gente con una victoria, aunque ya tenía el descenso consumado. Del otro lado, Aldosivi quedó sumido en la incertidumbre: sigue en la zona baja del coeficiente y su permanencia ya no depende de sí mismo.
El futuro del Tiburón quedó atado a lo que ocurra con Deportivo Riestra y Unión. Si el conjunto porteño supera al tatengue, el descenso marplatense quedará consumado matemáticamente. La tarde en Córdoba puede convertirse, en las próximas horas, en el golpe definitivo para un equipo que tenía todo para ganar y se volvió con las manos vacías.