Alergias en Entre Ríos: por qué septiembre anticipa una temporada complicada
Estornudos, ojos irritados y un cansancio que no se explica. Para muchos, la alergia es solo una molestia, pero el alergista Nicolás Calí advierte que podría estar afectando mucho más de lo que creés. Qué síntomas no deberías pasar por alto y cuándo es momento de pedir turno.
Con la primavera a la vuelta de la esquina, los entrerrianos ya empiezan a sentir los primeros síntomas de las alergias estacionales. El clima cambiante, la humedad y el inicio de la polinización anticipan un período de mayores molestias respiratorias en toda la provincia.
Estornudos, congestión nasal, picazón y lagrimeo parecen molestias menores, y muchos recurren directo a un antialérgico. Pero cuando los síntomas se repiten o afectan el descanso, el trabajo, la escuela o la actividad física, los especialistas recomiendan no naturalizarlos.
El médico alergista Nicolás Calí explicó a UNO que septiembre suele marcar el comienzo de un pico de actividad polínica, con la aparición de síntomas rinoconjuntivales y algunos cuadros de broncoespasmo. A eso se suma otro fenómeno típico de la época: el aumento de las consultas por picaduras de insectos.
Más que una molestia pasajera
Para Calí, uno de los problemas centrales es que muchos creen que la alergia se limita a síntomas que se pueden bloquear temporalmente con medicación. Los antihistamínicos alivian las manifestaciones, pero no modifican necesariamente la evolución de la enfermedad.
El especialista remarcó además que los cuadros alérgicos generan un desgaste que muchas veces pasa desapercibido. "Cuando la alergia se activa, no solamente están los síntomas que siente el paciente, sino que hay un consumo de energía", explicó.
Ese cansancio puede traducirse en menor rendimiento laboral, dificultades para concentrarse en niños y adolescentes, o un desempeño más bajo durante la práctica deportiva.
¿Cuándo conviene consultar?
La frecuencia y la intensidad de los síntomas son claves para decidir si es momento de ver a un médico. Calí señaló que quien sufre alergia unos pocos días al año puede manejarla de una forma, pero el panorama cambia para quien atraviesa síntomas durante períodos prolongados y ve condicionada su vida cotidiana. "Si ya te afecta un 40% o más y altera tu calidad de vida, lo ideal es empezar a consultar", sostuvo.
La recomendación cobra más fuerza ante síntomas intensos: afectación importante de los ojos, episodios de broncoespasmo, sinusitis recurrente o dificultades respiratorias.
La rinitis alérgica tampoco debería tomarse siempre como un cuadro menor. Existe una relación entre estas afecciones y la posibilidad de evolucionar hacia un asma de origen alérgico.
Por eso, detectar el alérgeno que dispara los síntomas es un paso central. Saber si el paciente reacciona a ciertos pólenes, ácaros, hongos u otros elementos permite definir tratamientos más específicos. Calí destacó los avances tecnológicos que hoy permiten identificar con mayor precisión esos alérgenos y desarrollar terapias que no solo controlan los síntomas, sino que también modifican la respuesta del organismo.
Pólenes y un clima que juega en contra
La primavera trae más polinización, pero en Entre Ríos las condiciones ambientales suman un ingrediente particular: la combinación de temperaturas elevadas y humedad. Los ácaros y los hongos proliferan en ambientes cálidos y húmedos, lo que puede sostener ciertos cuadros alérgicos en la región.
En las ciudades, el riego permanente de jardines, las temperaturas más altas y la contaminación atmosférica crean un microambiente que mantiene condiciones favorables para los alérgenos durante más tiempo.
Ojo con las picaduras
El calor también modifica el escenario con los insectos. Abejas, avispas y hormigas ganan presencia y, con ellas, aumentan las consultas de personas que tuvieron reacciones fuertes en picaduras anteriores.
No todas las reacciones son iguales. Una reacción local extensa puede inflamar bastante y ser muy molesta, pero no implica necesariamente que la persona vaya a sufrir una reacción sistémica grave ante una nueva picadura. La situación cambia cuando aparecen síntomas generalizados: urticaria en distintas partes del cuerpo, compromiso respiratorio, broncoespasmo o pérdida de conocimiento. Esos signos requieren atención urgente.
Quienes ya sufrieron una reacción sistémica tienen un riesgo considerable de repetirla ante una nueva picadura, por lo que la evaluación con un especialista es fundamental. Existen tratamientos de inmunoterapia para algunas alergias a venenos de insectos y medidas de emergencia para pacientes con antecedentes severos.
En casos de anafilaxia grave, la adrenalina es el tratamiento de primera línea y debe administrarse lo antes posible, mientras se pide asistencia médica de emergencia.
Cuidados en casa y controles
Con el inicio de la temporada, se multiplican las recomendaciones domésticas: aspirar alfombras, limpiar los ambientes, cambiar la ropa de cama, controlar la humedad y ventilar bien. Estas medidas ayudan, sobre todo en personas sensibles a ácaros, pero no reemplazan el tratamiento médico cuando hay una alergia persistente.
El especialista también mencionó el caso de las mascotas: en pacientes alérgicos a ciertos animales, algunas medidas pueden reducir la exposición al alérgeno, aunque cada situación debe evaluarse de forma individual.
El llamado principal es a no naturalizar síntomas que se repiten año tras año. Una congestión que impide dormir, ojos permanentemente irritados, estornudos que duran semanas, sinusitis reiteradas o falta de aire no deberían ser parte de la rutina de cada primavera.
"La alergia no se cura", explicó Calí, aunque aclaró que hay tratamientos capaces de controlar la enfermedad durante períodos largos y mejorar la calidad de vida. La diferencia está entre tapar las molestias por unas horas y descubrir qué las provoca para armar una estrategia adecuada.
Reconocer los síntomas, identificar cuándo dejan de ser una molestia ocasional y consultar a tiempo puede evitar que un cuadro aparentemente menor termine condicionando buena parte del día a día.