El SMN activó la alerta amarilla para el miércoles en dieciséis departamentos de Tucumán. Hay un dato del pronóstico que conviene mirar antes de salir de casa.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por tormentas que abarca buena parte del territorio tucumano para este miércoles 4 de noviembre. El aviso anticipa un fenómeno con lluvias de variada intensidad, ráfagas de viento, actividad eléctrica frecuente y la posibilidad de que caiga granizo.
Según el organismo nacional, algunas de esas tormentas podrían llegar a tener intensidad fuerte. En cuanto a los acumulados, se calculan entre 20 y 40 milímetros de precipitación, aunque esos valores podrían superarse en sectores puntuales de la provincia.
Qué zonas quedan bajo el alerta
El aviso alcanza a los departamentos de Burruyacú, Capital, Cruz Alta, Famaillá, Graneros, La Cocha, Leales, Simoca, Trancas y Yerba Buena. A ellos se suman las zonas bajas de Chicligasta, Juan Bautista Alberdi, Lules, Monteros, Río Chico y Tafí Viejo.
En total, son dieciséis jurisdicciones las que quedan comprendidas por la advertencia del SMN, entre departamentos completos y áreas de menor altura.
Qué implica el nivel amarillo
La categoría amarilla advierte sobre fenómenos meteorológicos capaces de causar daño y con riesgo de interrumpir de manera momentánea las actividades habituales. Por eso, desde el organismo recomiendan seguir de cerca cómo evolucionan las condiciones del tiempo y tomar recaudos con anticipación.
Las recomendaciones para la jornada
Ante el pronóstico, las autoridades pidieron extremar las precauciones y respetar una serie de pautas de seguridad:
- Evitar salir del hogar si no resulta estrictamente necesario.
- No sacar la basura y mantener limpios desagües y sumideros para evitar anegamientos.
- Desconectar los electrodomésticos y cortar la electricidad si entra agua a la vivienda.
- Cerrar puertas y ventanas y mantenerse lejos de ellas.
- Retirar o asegurar los objetos sueltos que el viento pueda desplazar.
- Si se está al aire libre, buscar refugio de inmediato en un edificio, una casa o un vehículo con las ventanillas cerradas.
