Alerta económica: La inflación se estanca y los expertos advierten sobre una pausa peligrosa
El dato oficial de febrero ya está, pero lo que viene es lo que realmente preocupa a los economistas. ¿Por qué la inflación más persistente no cede y qué amenaza se esconde en el precio del petróleo? Los detalles que anticipan un trimestre complejo.
El dato oficial de febrero confirmó una tendencia que preocupa a los analistas: la desaceleración de los precios podría estar frenándose. La inflación núcleo, el indicador más persistente, superó al nivel general y marca un camino complicado para los próximos meses. Con marzo mostrando signos similares, el objetivo oficial para el año se aleja.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este jueves que la inflación de febrero fue del 2,9%. Con este registro, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumula un aumento del 5,9% en los primeros dos meses de 2026 y alcanza una variación interanual del 33,1%.
¿Qué revela el dato más preocupante?
La mirada de los economistas se centra en la inflación núcleo, que excluye precios regulados y estacionales. En febrero, este componente clave se ubicó en el 3,1% mensual, por encima del nivel general. Para Gabriel Caamaño, economista de la consultora Outlier, este es el dato fundamental para entender la dinámica de fondo.
“La inflación núcleo fue de 3,1% en febrero y ese es el dato más importante. Es el indicador que hay que mirar para entender la dinámica de los precios”, señaló el analista en su cuenta de X. Su advertencia es clara: alcanzar una inflación cercana al 25% anual en 2026 se vuelve cada vez más difícil.
Caamaño explicó que, para lograr esa meta, el promedio mensual de los próximos diez meses debería ubicarse en torno al 1,7% o menos. “Viendo cómo viene marzo, ese objetivo se vuelve cada vez más complicado”, sostuvo.
La inflación de febrero fue de 2,9%
Marzo, un mes de presión adicional
Las primeras proyecciones privadas apuntan a que la inflación del tercer mes del año se mantendría en niveles similares a los de febrero. Un informe del Banco Comafi estima un rango de entre 2,9% y 3% mensual.
Marzo trae consigo factores estacionales que suelen presionar los precios. Entre ellos, el inicio del ciclo lectivo, los ajustes en cuotas de colegios y prepagas, y la recomposición de listas de precios luego de las vacaciones. Los analistas de Comafi consideran que “difícilmente el IPC de marzo logre perforar la barrera del 2,5% mensual” solo con estos factores.
La consultora SBS agregó más elementos a la ecuación. Reflexionaron que, además de la contracción estacional de la demanda de pesos, los factores estacionales, “junto a cierta inercia observada, ajustes en precios relativos por regulados, y eventos exógenos, podrían implicar algo de presión en el mes”.
La amenaza que viene desde afuera
Un nuevo factor de riesgo comienza a asomar en el horizonte: el contexto internacional. La consultora Aurum lanzó una advertencia sobre el “riesgo importado”. En un escenario donde el petróleo supera los US$100 y el dólar alcanza máximos de dos meses, la presión sobre los costos de producción y transporte podría intensificarse en los próximos meses.
La consultora C&T, por su parte, estima que la inflación de las últimas cuatro semanas pasó al 2,8% en lo que va de marzo. En su evaluación, “el freno de la carne juega un papel clave, contrapuesta al alza habitual de educación y un algo más de dinamismo de los combustibles por la suba del petróleo a nivel internacional”.
Hasta ahora, la estabilidad cambiaria y la abundante oferta de divisas habían funcionado como un ancla para contener los precios de los bienes transables. Sin embargo, la evolución de los precios regulados, los alimentos y este nuevo contexto global volátil serán determinantes para definir si la inflación logra retomar una senda descendente más marcada o si, como temen varios expertos, el proceso de desinflación está entrando en una pausa peligrosa.