Alerta en el Congreso: un paquete misterioso para un diputado activó todos los protocolos de seguridad
Un paquete con un contenido inesperado llegó a la oficina de un diputado y desató el operativo de seguridad. ¿Qué era realmente y por qué terminó en el Congreso? Los detalles del insólito error que paralizó momentáneamente la actividad.
La rutina en la Cámara de Diputados de la Nación se vio interrumpida por una situación de alta tensión. Un envío dirigido a la oficina de un legislador activó las alarmas al detectarse un objeto sospechoso en su interior, lo que obligó a implementar los operativos de emergencia y generó demoras en los accesos.
El incidente ocurrió al mediodía durante un control de rutina. El paquete, que tenía como destinatario al diputado bonaerense del PRO, Javier Sánchez Wrba, fue escaneado y en su interior se identificó la presencia de un aire comprimido. Inmediatamente, el personal de seguridad bloqueó su ingreso al edificio del anexo y contactó al parlamentario para obtener explicaciones.
¿Un rifle enviado por delivery al Congreso?
La noticia se propagó rápidamente dentro del edificio y saltó a las redes sociales, donde comenzó a especularse sobre el contenido. El diputado Esteban Paulón ironizó en la plataforma X: “Otro día trancu en el Congreso. Parece que un Diputado/a compró una escopeta por MELI y pidió que se la envíen a su oficina…”.
Frente a la creciente repercusión, el propio Sánchez Wrba salió a dar su versión de los hechos. El legislador explicó que se trataba de una compra personal. “Es un aire comprimido que compré para el campo”, señaló, aclarando enfáticamente que no era un arma de fuego. “Lo iba a retirar personalmente, pero por un error lo mandaron a la oficina”, agregó.
Una vez notificado, el diputado se presentó en el lugar y retiró el paquete personalmente. Desde el área de seguridad del Congreso minimizaron el episodio, asegurando que el objeto nunca traspasó la puerta y que el procedimiento se realizó estrictamente conforme a los protocolos establecidos, resolviéndose sin consecuencias.
Un curioso antecedente con un cuchillo de asado
Este no es el primer incidente inusual que activa los controles en el Palacio Legislativo. Semanas atrás, una situación similar ocurrió en el ingreso al Senado. El senador Eduardo ‘Wado’ de Pedro había entregado su mochila a una asesora para agilizar el acceso, pero el escáner detectó un objeto metálico no permitido.
Al abrir el bolso, la tensión inicial se disipó: el legislador había olvidado en su interior un cuchillo de asado. El episodio, que comenzó con preocupación, terminó en un clima distendido, con el senador bromeando con el personal de seguridad y prometiendo llevar salames de su ciudad, Mercedes, como gesto de agradecimiento.
Ambos hechos, el reciente con el aire comprimido y el anterior con el cuchillo, ponen de relieve la rigurosidad de los controles de seguridad en el Congreso Nacional. Demuestran que incluso descuidos o errores logísticos aparentemente inocentes son capaces de alterar la normalidad y activar los estrictos protocolos diseñados para proteger a los legisladores y al personal que allí trabaja.