Alerta en el corazón productivo: El grito de auxilio de las PyMEs santiagueñas que nadie quiere escuchar
Un referente empresarial de La Banda revela por qué las PyMEs están al borde del colapso: presión fiscal del 50%, crédito inexistente y ventas en picada. ¿Cómo afecta esto a Santiago del Estero y hay salida posible?
La presión impositiva, la falta de crédito y una caída en las ventas más brutal que la inflación están llevando al límite a las pequeñas y medianas empresas locales. Andrónico Suárez, referente de la CAME en La Banda, pintó un panorama desolador para el sector privado, señalando que son uno de los más golpeados en la actual coyuntura económica, con una situación que se arrastra desde hace años.
En una entrevista con Radio Panorama, el empresario detalló con crudeza los números que ahogan a las compañías. La carga tributaria que deben soportar puede alcanzar entre el 45% y el 50%, equiparable a la de las grandes corporaciones, pero sin contar con los mismos recursos para afrontarla.
¿Un sistema que las empuja a la pared?
Suárez cuestionó con firmeza la falta de políticas diferenciadas que reconozcan la realidad de las PyMEs. Uno de los puntos más críticos es la imposibilidad de acceder a financiamiento. “El sector no tiene acceso real al crédito”, sentenció, lo que directamente trunca cualquier posibilidad de invertir, modernizarse o, simplemente, mantener las puertas abiertas.
La tormenta perfecta se completa con una caída en las ventas que supera a la inflación interanual y un aumento incesante en todos los frentes: tarifas, combustibles y costos de transporte. Cada peso que sale de la caja duele más que el anterior.
El alto costo de generar trabajo
El dirigente puso sobre la mesa otro dato que estremece: por cada 100 pesos que cobra un empleado, el empleador debe desembolsar alrededor de 50 pesos adicionales en aportes y cargas laborales. Esta ecuación, en un contexto de consumo en retroceso, se vuelve insostenible para muchas firmas familiares.
Suárez también se refirió a la reforma laboral en marcha, expresando su escepticismo. Considera que varias de las medidas impulsadas beneficiarán principalmente a las grandes empresas, dejando una vez más en desventaja a las PyMEs, que son las principales generadoras de empleo en el país y en la provincia.
La realidad de Santiago del Estero: Un techo de crecimiento
Al analizar el caso específico de la economía santiagueña, el referente de la CAME explicó una dinámica que condiciona todo. La fuerte dependencia del empleo público establece un “techo” para el sector privado, limitando su expansión. Las PyMEs locales deben adaptarse forzosamente a un nivel de ingresos de la población que es estable, pero también acotado, lo que frena su crecimiento.
El avance del comercio electrónico, dominado por grandes players, suma otra capa de complejidad a un escenario que Suárez no duda en calificar como “incierto” para el futuro inmediato del sector.
¿Hay esperanza en el horizonte?
Pese al diagnóstico sombrío, el empresario bandeño rescata un valor intangible: la resiliencia. Destacó la histórica capacidad de resistencia del empresariado PyME, que ha logrado sortear crisis profundas a lo largo de los años. “Siempre hay una luz al final del camino”, afirmó con un dejo de esperanza.
Finalmente, rindió un homenaje al esfuerzo cotidiano, casi silencioso, de quienes están al frente de estas empresas. Subrayó que, más allá de las cifras, son unidades productivas que mantienen viva la economía de los barrios, sostienen familias y cumplen un rol social irremplazable en cada rincón de Santiago del Estero.