Alerta en el Crulcich: estudiantes denuncian que podrían quedarse sin sus instrumentos
¿Se quedan sin instrumentos? Estudiantes del Crulcich denuncian que la falta de docentes pone en riesgo las orientaciones de violín, clarinete, flauta y violonchelo. Conocé los detalles.
La continuidad de las orientaciones instrumentales en el Profesorado de Música del Instituto Superior de Formación Docente y Artística Mario Alberto Crulcich está en jaque. Los alumnos de tercer año denuncian que desde el inicio del ciclo lectivo no tienen clases de violín, clarinete, flauta ni violonchelo por falta de docentes y horas cátedra.
La situación, que afecta directamente a los futuros profesores especializados, generó una ola de preocupación en la comunidad educativa de La Rioja. Los estudiantes aseguran que, de no encontrar una solución, las especialidades podrían desaparecer.
¿Qué está pasando en el Profesorado de Música?
Según relataron los propios alumnos, las orientaciones instrumentales son un complemento clave en su formación. Sin ellas, no podrían egresar como profesores de Música con una especialización en un instrumento, un requisito fundamental para su futuro laboral.
“Estamos haciendo esta manifestación para visibilizar nuestra disconformidad ante lo que está sucediendo y lo que estamos pasando los alumnos de Música”, expresaron Azul Barrera y Braian Corzo, estudiantes de tercer año, en un claro llamado de atención a las autoridades.
La falta de profesores y de horas asignadas a estas materias dejó a los estudiantes sin clases desde el arranque del ciclo 2026. Esto no solo retrasa su formación, sino que también los deja en una situación de incertidumbre sobre el futuro de la carrera.
El reclamo que no se calla
Los estudiantes ya realizaron manifestaciones para hacer visible su reclamo. Piden una respuesta concreta por parte de las autoridades educativas, que hasta el momento no dieron señales de solución.
La comunidad educativa sigue de cerca esta situación, que podría sentar un precedente para otras instituciones similares en la provincia. Mientras tanto, los alumnos del Crulcich esperan que su voz sea escuchada antes de que sea demasiado tarde.