Alerta en el dique: El caudal que preocupa a las autoridades y mantiene en vilo a la población
El dique frontal de Termas de Río Hondo enfrenta una presión hídrica sin precedentes. Con un ingreso de agua que duplica lo que se libera, las autoridades no bajan la guardia. ¿Qué medidas extremas están tomando para controlar la situación?
La Central Hidroeléctrica Río Hondo emitió un nuevo parte sobre la crítica situación en el dique frontal de Termas de Río Hondo, donde el monitoreo es permanente ante el fuerte aumento del agua que ingresa desde la cuenca alta. Los números revelan una diferencia alarmante entre lo que llega y lo que se libera.
De acuerdo con el informe actualizado a las 9 de la mañana de este 12 de marzo, la cota del embalse alcanzó los 273,61 metros sobre el nivel del mar (msnm). Este dato marca la altura actual del agua represada, un indicador clave para evaluar la presión sobre la estructura.
El caudal erogado, es decir, el agua que se libera desde el dique hacia el Río Dulce, llegó a 1.181 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, el aporte de agua desde la cuenca alta ascendió a 2.141 m³/s. Esta cifra, más del doble del caudal de salida, refleja el impacto contundente de las intensas lluvias registradas en los últimos días en la región.
¿Por qué se mantiene la alerta máxima?
Este escenario mantiene el seguimiento constante de la situación hídrica, debido a que el ingreso de agua al embalse continúa siendo considerablemente superior al volumen que se libera. La diferencia de casi 1.000 m³/s genera una acumulación progresiva que exige máxima atención.
En este contexto, las autoridades mantienen vigente el alerta roja por la crecida y reforzaron las medidas preventivas en sectores ribereños. El objetivo principal es resguardar la seguridad de la población y evitar que las personas se acerquen al cauce del río, donde las corrientes son extremadamente peligrosas.
La Central Hidroeléctrica Río Hondo continúa con la vigilancia permanente de la evolución de los niveles y caudales, ajustando las operaciones según lo que indique el comportamiento hidrológico. La prioridad es manejar el embalse de manera segura mientras persistan las condiciones de alto aporte desde la cuenca superior.