Alerta en el Gobierno: el desempleo podría volver a dos dígitos y buscan explicaciones
El desempleo podría superar el 10% y el Gobierno ya tiene una teoría sobre el motivo. ¿Qué hay detrás de esta preocupante proyección?
El Ejecutivo nacional mira con preocupación los próximos índices de desocupación. Se espera que el desempleo pueda superar el 10% por primera vez desde la pandemia, y en los despachos oficiales ya buscan a qué atribuirle el salto.
El último dato oficial, correspondiente al primer trimestre de este año, marcó un 7,8%. Sin embargo, las proyecciones para las mediciones de septiembre y diciembre anticipan un escenario mucho más complejo, con una posible escalada que encendería todas las alarmas.
¿Cuál es la explicación que barajan en el Gobierno?
En el Ministerio de Capital Humano manejan una hipótesis concreta: la eliminación del programa Volver al Trabajo (VAT). Este plan asistencial, que entregaba 78 mil pesos mensuales a más de 900 mil beneficiarios, fue discontinuado en julio tras un fallo judicial, y desde agosto dejó de pagarse.
Según fuentes del Gobierno, si una gran parte de esos exbeneficiarios se declara desocupada en la próxima Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el índice podría trepar 3,7 puntos porcentuales adicionales. Eso llevaría la desocupación a niveles superiores al 11% de la población económicamente activa (PEA).
Esta postura oficial contrasta con la de la mayoría de las consultoras privadas, que ya vienen advirtiendo sobre una destrucción neta de puestos de trabajo.
La letra chica del fin del programa
El VAT se mantuvo vigente por una cautelar que finalmente fue revocada por la Justicia de San Martín. El monto que entregaba no se actualizaba desde la asunción de Javier Milei, a pesar de que la inflación acumulada superó el 300% en ese período.
Se estima que una porción importante de los beneficiarios declaraba tener una ocupación, aunque fuera de manera informal, para seguir cobrando el subsidio. Eso hacía que la EPH los contara como ocupados. Con el fin del programa, esa situación podría cambiar.
El impacto en la medición de septiembre será marginal, ya que se basa en datos del segundo trimestre. Pero en diciembre, cuando se conozcan los números del tercer trimestre, el efecto del cese asistencial podría hacerse mucho más evidente. Casi un millón de personas en un mercado laboral que no llega a los 15 millones de activos es un número que no pasa desapercibido.
Sin embargo, los especialistas en estadística tienen sus reservas. El diseño original del VAT permitía mantener el subsidio incluso si el beneficiario conseguía un empleo con ingreso menor a tres salarios mínimos. En Capital Humano no tienen un desglose preciso de cuántos perceptores tenían trabajo registrado, pero la licuación del monto en los últimos tres años sugiere que eran muchos.
La crisis estructural: caída de pymes y precarización laboral
Más allá de las explicaciones que busque el Gobierno, una eventual suba del desempleo sería la consecuencia de un proceso que viene de antes. Desde el año pasado, se observa una destrucción neta de empresas: desaparecieron unas 25 mil pymes en la era Milei. También se perdieron más de 300 mil puestos de trabajo formales.
Los nuevos empleos que se crean son en su mayoría de menor calificación, con peores salarios y condiciones más precarias. El empleo no registrado creció, a pesar de que el oficialismo impulsó la ley Bases y la reforma laboral con la promesa de formalizar el mercado.
Mientras caen actividades clave para el empleo como el comercio, la industria y la obra pública, crecen otras como el petróleo, la minería y la intermediación financiera, que generan pocos puestos de trabajo. Esas son las grandes beneficiarias del modelo libertario, pero no aportan a la creación de empleo masivo.