Alerta en el río Bermejo: el pez que mató al Cazador de Cocodrilos anda por La Quena
Un aviso en Embarcación encendió las alarmas en el río Bermejo: varias rayas fueron vistas en La Quena. La recomendación para pescadores y bañistas, y el dato que hay que saber si alguien pisa una.
Un aviso difundido en Embarcación encendió las alarmas entre pescadores y bañistas: varias rayas fueron vistas en el sector de La Quena, sobre el río Bermejo. La advertencia la dio a conocer el periodista local Ariel Costilla, quien reportó que los animales se desplazaban río arriba. Hasta el momento no hay un relevamiento oficial que precise cuántos ejemplares hay ni qué parte del cauce ocupan.
El llamado es especialmente para quienes se acercan a pescar o a refrescarse en esa zona del Bermejo. La recomendación central es simple: no meterse al agua en el tramo señalado y estar atentos a cualquier indicación que emitan las autoridades locales.
Qué hacer si aparece una raya
Las rayas suelen quedarse quietas sobre el fondo del río. El peligro aparece cuando alguien las pisa o las toca: la espina de su cola puede provocar una herida muy dolorosa y que necesita sí o sí una revisión médica.
Por eso, quienes recorran la costa deben mirar bien dónde pisan y evitar manipular a cualquier raya que encuentren. Si una persona recibe una picadura, tiene que salir del agua y buscar asistencia médica de inmediato.
Un dato clave para el personal de salud: hay que avisar que la lesión pudo haber sido causada por una raya, porque pueden quedar fragmentos de la espina dentro de la herida y hacer falta un tratamiento específico.
El antecedente que le dio fama mundial a las rayas
El nombre de este pez quedó ligado para siempre a una tragedia. Steve Irwin, el célebre "Cazador de Cocodrilos", murió el 4 de septiembre de 2006 a los 44 años tras ser atacado por una raya mientras filmaba un documental submarino llamado Ocean's Deadliest.
El hecho ocurrió en Batt Reef, frente a la costa de Queensland, en la Gran Barrera de Coral de Australia. Irwin nadaba en aguas poco profundas cerca de una raya létigo gigante. El animal se sintió amenazado al quedar rodeado por el equipo y lanzó su cola con fuerza.
El aguijón penetró directamente en su pecho, le perforó el corazón y le provocó una hemorragia masiva que terminó con su vida en pocos segundos. Su equipo intentó reanimarlo a bordo del barco con RCP, pero los daños eran irreversibles.
Su camarógrafo y compañero, Justin Lyons, contó después que en sus últimos instantes Irwin lo miró con calma y le dijo "Estoy muriendo" antes de perder el conocimiento. Se trata de uno de los muy pocos ataques mortales de rayas registrados y documentados de esta forma en el medio marino.