Alerta en el sector petrolero: 16% de las pymes proveedoras ya despidió personal y 44% frenó contrataciones
La crisis en las pymes petroleras se agrava: 16% despidió personal y 44% frenó contrataciones. ¿Cuál es el plan de las operadoras para evitar el colapso?
La crisis en el sector pyme petrolero se profundiza. Un 16% de las empresas proveedoras del rubro energético ya redujo su plantilla y un 44% decidió congelar las nuevas incorporaciones, según un relevamiento del Grupo Argentino de Proveedores Petroleros (GAPP).
El dato lo dio a conocer Leonardo Brkusic, director ejecutivo del GAPP, durante una nueva edición del ciclo Aguas Arriba. El monitoreo, que se realiza cada dos meses, refleja el impacto de la apertura importadora y los desafíos que enfrentan las compañías que abastecen a la cuenca.
¿Qué implica esta reconfiguración del mercado?
Brkusic fue contundente: “Viendo los desafíos que se vienen, las operadoras van a tener que tomar un rol más activo en términos de desarrollo de proveedores”. La advertencia llegó en un panel donde también participaron Mauricio Sánchez, director de Flow Management Industries; Gerson García, de BLC Oil & Gas; y Nicolás Sidicaro, investigador del think tank Fundar.
El ciclo Aguas Arriba, que analiza la cadena de valor energética, puso el foco en el rol de las operadoras y el Estado para sostener el ecosistema de proveedores. La automatización y la ingeniería de mayor valor agregado aparecen como el camino para competir con los productos asiáticos y proyectarse a otros mercados.
La situación es crítica: un 38% de las pymes opera por debajo del 75% de su capacidad. “A una empresa le sacás el 25% de producción de la fábrica y le pedís que sea competitiva, es complejo”, señaló Brkusic, quien atribuyó el cuadro a la reconfiguración del mercado de los últimos dos años.
El empleo, en la mira
El diagnóstico se replica a nivel nacional. Solo cuatro provincias muestran resultados positivos en generación de empleo: Neuquén y Río Negro, beneficiadas por Vaca Muerta, más La Rioja y Mendoza.
Nicolás Sidicaro advirtió que ese derrame económico es clave para sostener los consensos políticos: “Si los beneficios que trae Vaca Muerta no se difunden al resto de la economía, ese consenso va a estar más limitado”.
El rol político que reclaman las operadoras
Brkusic dividió el problema en dos: los proveedores de servicios, que “van a estar bien porque el servicio siempre es local”, y los fabricantes de materiales y equipamiento, que enfrentan una situación más compleja.
Para el directivo, falta diálogo: “La apertura del mercado y los beneficios del RIGI hacen que la previsión de costos se haga con una visión aperturista. No hay una mirada acabada sobre el valor agregado local”. Y reclamó que las petroleras asuman “un rol más activo, casi de actor político” para extender el RIGI a toda la cadena.
“Si una operadora necesita un RIGI para hacer viable un proyecto, ¿por qué pensar que la cadena de valor no lo necesita?”, se preguntó. Aclaró que no se trata de volver al viejo contenido local a cualquier precio, sino de “sentarse a trabajar juntos”.
¿Cómo competir con el commodity asiático?
Para las pymes, la salida no es igualar precios sino correrse hacia la ingeniería, la automatización y el servicio de posventa. Mauricio Sánchez lo explicó: “Contra un producto asiático, en algunos temas no podemos competir por el costo. Pero nosotros conocemos el mercado, tenemos una venta consultiva”.
El caso de las válvulas es paradigmático. “Dentro de diez años la válvula te la van a regalar, y lo que te van a vender es lo que va arriba de la válvula”, afirmó. El negocio se desplaza hacia los sistemas de automatización, sensores y controles.
El problema estructural es el costo argentino: financiamiento, litigiosidad laboral y energía. “El chino paga un 15% de impuestos; yo tengo, como mínimo, un 30%”, ejemplificó Sánchez.
Digitalización: el desafío de sostener la producción
Más allá de la perforación, el reto es mantener la eficiencia de los pozos en el tiempo. Gerson García, de BLC Oil & Gas, lo resumió: “Perforar es el inicio de la historia, pero mantener ese pozo produciendo de manera eficiente es donde está el verdadero reto”.
Consultado sobre el aprovechamiento de la digitalización en Argentina, García dijo: “Estamos aprobados, seguro. Ahora, no sé si aprobados apenas, o más cerca de la excelencia”. Las herramientas de monitoreo y control son clave tanto en Vaca Muerta como en los yacimientos convencionales.
El otro extremo: Comodoro Rivadavia
El debate no se agota en Vaca Muerta. Sidicaro puso como contraejemplo la cuenca del Golfo San Jorge, donde la salida de YPF dejó una marca profunda. En los últimos tres años, Comodoro Rivadavia perdió unos 3.000 puestos de trabajo en el sector petrolero.
El desafío es reconvertir a esos proveedores hacia Vaca Muerta u otras actividades. “Hay que pensar hacia dónde puede ir: pesca, turismo, industria, conocimiento”, señaló, y pidió créditos y políticas específicas para diversificarse y exportar.