Alerta en el transporte: el plan de Chahla podría dejar sin trabajo a choferes de colectivos
¿El nuevo plan de transporte municipal dejará a muchos choferes sin trabajo? Los empresarios del sector alertan sobre las consecuencias laborales de la reforma impulsada por Rossana Chahla.
La intendenta Rossana Chahla presentó un ambicioso plan para reordenar el transporte público en San Miguel de Tucumán, pero la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) ya encendió las alarmas: temen que la reforma provoque una ola de despidos.
La propuesta municipal, elaborada junto a especialistas en movilidad urbana, contempla cambios en los recorridos, una reorganización de las líneas por zonas y hasta la posibilidad de declarar una emergencia a través del Concejo Deliberante para acelerar su implementación.
¿Qué contempla el plan?
Uno de los puntos más controvertidos es la reducción del 20% en los kilómetros recorridos, una medida que según el municipio permitiría ahorrar unos $1.500 millones mensuales en costos operativos. Sin embargo, para los empresarios del sector, ese ajuste tendría un costo social alto.
Jorge Berretta, vicepresidente de AETAT, fue contundente: “Significaría una reducción muy importante en el canal y, a la vez, la cesantía de muchos puestos de trabajo”.
La respuesta de AETAT
El municipio abrió un período de 30 días para recibir sugerencias y críticas al proyecto. AETAT pidió una extensión del plazo y una audiencia con la intendenta, pero hasta ahora no recibió respuesta. Por eso, preparan un documento con sus propias observaciones, que presentarían a fines de esta semana.
Berretta calificó la presentación del plan como “productiva”, aunque aclaró que sus planteos son “observaciones o críticas constructivas para que no se cometan, desde nuestra visión, errores en un proyecto tan importante”.
La mirada sobre las paradas
El municipio también cuestionó la cantidad de paradas de colectivo en la capital tucumana, señalando que no hay un “criterio técnico unificado”, lo que provoca viajes más lentos, mayor consumo de combustible y menos regularidad. Berretta reconoció que el análisis técnico puede ser correcto, pero pidió tener en cuenta los usos y costumbres de los vecinos.
“En barrios de la periferia es muy difícil de cumplir por un montón de razones pero, sobre todo, por seguridad”, observó el empresario.
Riesgo de fuga de pasajeros
El empresario advirtió además que estas medidas podrían desalentar aún más el uso del transporte público, empujando a los usuarios hacia alternativas como las plataformas digitales.
Según el cronograma municipal, la recepción de propuestas cerraría en septiembre, y si se aplicara la emergencia, la reforma podría estar en marcha en 60 días, según adelantó Chahla.